sábado, 18 de noviembre de 2017

Una reciente entrevista

Puesta en la red el 16 de noviembre de 2017
Después de 32 años, el Opus Dei tiene nuevo director de comunicación en España: Jesús Juan Pardo. Tiene 46 años, estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y practica la pesca submarina.

Pregunta.– El Opus Dei siempre ha sido una institución controvertida. ¿Es un castigo divino ser su director de comunicación?

Respuesta.– Es una bendición. A ver dónde encuentras más retos. Y tampoco somos tan controvertidos, ¿no?

P.– ¿Qué es lo más complicado de contar del Opus?

R.– Sin duda, la libertad de sus miembros. Aún hay quien piensa que obedecemos misteriosas consignas.

P.– El Opus es polémico, pero sus iniciativas sociales gozan de muy buena reputación…

R.– Sí, es curioso que a veces los prejuicios pesen más que la realidad.

P.– ¿Hay que ser rico o influyente para entrar en la Obra?

R.– No hace falta dinero, sino vocación. En España, el perfil más generalizado es una persona casada, de clase media, que hace el pino para llegar a fin de mes.

P.– ¿De qué vive el Opus?

R.– La Obra tiene unos gastos reducidos. Su presupuesto en España es de 6,4 millones de euros, que provienen al 100% de donativos.

P.– Pero el Opus tiene universidades, clínicas, colegios…

R.– Son iniciativas civiles, sin ánimo de lucro, que tienen sus dueños y dependen de ellos. Hacer una contabilidad unificada sería como si un club de fútbol consolidara en su balance las propiedades de todos sus socios… La Obra impulsa y sostiene esos proyectos, pero no se los apropia. San Josemaría quiso que la Obra no se cargara con cosas materiales.

P.– En un colegio del Opus ha habido una acusación de abusos sexuales a un menor. ¿Qué medidas han tomado?

R.– Los abusos a menores son inadmisibles y, más aún, en la Iglesia. Sobre ese caso, aunque ha habido bastante ruido mediático, aún no se han pronunciado los tribunales, y por tanto ha de prevalecer la presunción de inocencia. El colegio ha colaborado con las autoridades y sigue haciéndolo. Pero nadie está exento de ese peligro. Por eso, a todas las iniciativas les exigimos un estricto protocolo de protección de menores.

P.– Ha habido ministros del Opus franquistas y del PP, pero nunca del PSOE. ¿Es inconcebible ser del Opus Dei y ser de izquierdas?

R.– En política cada uno piensa lo que le da la gana. ¿Ves cómo es lo más difícil de explicar?

Hubo ministros de Franco, y también gente en el exilio. Recientemente coincidieron en el Congreso un ministro del PP con un parlamentario de Amaiur. En Inglaterra hubo una ministra del Opus Dei hace unos años, y era laborista.

P.– ¿Cómo se lleva el Opus con Francisco, un Papa progresista?

R.– No comparto esas etiquetas. La relación es muy buena: la Obra lleva en su ADN la unión con el Papa, estamos a su servicio. La sencillez de Francisco en el seguimiento a Jesucristo y su primacía de la caridad nos ayudan mucho.

P.– «Si una persona es gay y busca al Señor, ¿quién soy yo para juzgarla?», dijo Francisco. ¿Lo comparte?

R.– Claro. A nadie le corresponde juzgar. Cuando un gay busca a Dios, intentamos ayudarle a encontrarlo. El Opus Dei no tiene una moral distinta de la de la Iglesia y el Papa.

P.– «Nunca habrá mujeres –ni de broma– en el Opus Dei», escribió san Josemaría. ¿El Opus es machista?

R.–Lo escribió en 1929, y meses más tarde rectificó, porque Dios le pedía que hubiera mujeres. Ahora mismo en el Opus Dei hay más mujeres que hombres.

San Josemaría usaba el cilicio y muchos en la Obra siguen haciéndolo. ¿Ayuda a encontrar a Dios?

La mortificación corporal, con sentido común, no es un invento de la Obra sino una costumbre cristiana. Es como ir al gimnasio. No es lo más importante, pero ayuda a estar en forma. De las mortificaciones, la que más me cuesta es madrugar por las mañanas.


martes, 7 de noviembre de 2017

¡Nos han invitado!

A Jesús le invita a comer un sábado un fariseo. Y Jesús va, porque no discrimina a nadie. A pesar de que las invitaciones en sábado son siempre una trampa.

¿Va el hombre hidrópico por su propio pie a pedir que le cure? ¿Le animan otros a que vaya, sabiendo que Jesús no se resiste a las curaciones cuando se le piden por necesidad, con ansiedad? No lo sabemos, pero allí está. Jesús pregunta en público si es lícito curar en sábado. De paso les recuerda si en sábado llevan a abrevar al burro: una necesidad humana parece más importante. Jesús le cura y se callan.

Pero son molestos los movimientos de algunos por estar en los primeros puestos, por estar cerca de él y observarle más de cerca: pura curiosidad. Jesús se lo echa en cara, es más elegante, más caritativo, dejar el puesto a otros. Y una voz se alza en el ambiente: -¡Bienaventurado el que coma en el Reino de Dios!

Es un excelente deseo, pero Jesús lo tiene que comentar con pena, para que le oiga precisamente aquel público, exponiendo una de sus famosas parábolas. El hombre rico que prepara un banquete espléndido con el deseo de agasajar a sus amigos. Lo prepara todo, les avisa para facilitar su venida… y empiezan a excusarse: no van, no quieren ir, ponen excusas para ir.

Conviene hacer un parón y pensar que nosotros somos uno de esos invitados. Invitados a su casa, a su mesa, a su intimidad, a su fiesta. ¿Cuál es nuestra respuesta?

Adán dejó a Dios plantado y Caín, su hijo, le ofende matando a su buen hermano. Está concatenada la decisión del padre y la obcecación del hijo. Los hijos aprende de sus padres, y el mal lo aprenden muy rápido. El mal no es como el bien: el bien deja elegir en libertad, pero el mal atrae encadenando la libertad.

Y ahí comienza la historia de la humanidad. Con razón decía agudamente un autor, que la historia humana, universal, está provocada por las guerras y las disputas entre los hombres. Sin el pecado original, quizás no hubiera habido historia, o por lo menos ‘ese tipo de historia’.

¿En qué posición estamos nosotros?

El gran convite final tiene un aperitivo importante ya en nuestros días. Se celebra en la mesa del altar, lo sirve el Señor y el manjar es Él mismo. Nos da su cuerpo y su sangre, se dividieron en su muerte cruenta y volvieron a reunirse en la resurrección. Es el aperitivo del gran banquete del Reino.

¿Asistimos, o lo dejamos?


jueves, 31 de agosto de 2017

Del transhumanismo a lo poshumano

En agosto hemos podido tener un par de sesiones del Aula de Teología. Tratamos del transhumanismo. Puse un powerpoint que ahora no quiere subir a este blog. Por eso transcribo el texto. 

Me gustaría, si lo ves conveniente, que dejases un comentario. Vamos allá.



En qué consiste

Se llama trasnhumano el proceso de transformación del ser humano a raíz del progreso de las ciencias y las técnicas emergentes. La meta es convertir ese ser humano en posthumano: una especie de hombre superior, después de haber asimilado y hacer propios los añadidos tecnológicos. 
Hasta ahora la ciencia y la técnica le han servido en su actividad: en la salud, el trabajo, la guerra, la comunicación, etc. 
Los nuevos avances, verdaderamente veloces, quieren transformar su naturaleza.
Se trata de una nueva ideología que quiere un progreso sin barreras de pensamiento, de moral, de religión. 
A partir de ahora, es el hombre, y no la evolución, el nuevo hacedor del hombre.  
Eliminará el dolor, le hará disfrutar de un mayor placer y le otorgará una vida más longeva. 

Quiénes inspiraron estas ideas

René Descartes -s. XVII-, que al entender el yo espiritual y el cuerpo como realidades independientes, abrió la puertas a la manipulación del cuerpo.
Francis Bacon, que propone la materia cuantificable como único campo de investigación de la ciencia.
Hobbes, Locke, Hume –s. XVIII-, que afirman que  todo el hombre es materia.
August Comte que explica las etapas de la Historia: la primera religiosa, la filosófica, y por último la científica.
Ludwig Feuerbach padre del ateísmo actual –s. XIX-, que entiende la religión como una proyección de estados ideales deseables. 
Charles Darwin, que propone la teoría del cambio de las especies por evolución progresiva de la materia. 
Los trashumanistas contemporáneos -Nick Bostrom, Davis Pearce, entre otros, fundadores de la WTA Asociación Transhumanista Mundial, hoy día  llamada Humanismo Plus (H+) -, que aspiran a que el hombre guíe la evolución de su propia especie, como ya lo hace con especies vegetales o animales.  

Nick Bostrom
Filósofo sueco. Nace en 1972. Trabaja en Oxford.
Resumen de su artículo: Qué es el transhumanismo

En los últimos años surgió entre un grupo de científicos al frente de la investigación en áreas como computación, neurología, nanotecnología y también investigadores en tecnología punta, un nuevo paradigma.
Nick Bostrom
El paradigma anterior partía de la base de que la "condición humana“ es básicamente constante.  
Este viejo paradigma ya no es válido y, por tanto, verdadero, en términos absolutos.  
El "Transhumanismo" ha ganado adeptos al proponer  -basándose en los nuevos avances científicos-, que la condición humana es esencialmente alterable.  
En realidad, el futuro es visto de forma confusa por el transhumanismo, pero sin duda está lleno de posibilidades muy excitantes. 
De hecho, Bostrom emplea el cálculo de probabilidades para adivinar el futuro, puesto que cree firmemente que todo lo posible debe ser probado y puede ser real. El hombre hace lo que se propone.

Las nuevas tecnologías

La puesta en práctica del poshumanismo se apoya en el desarrollo de las llamadas tecnologías emergentes como la nanotecnología, biotecnología, nuevas tecnologías de la información y ciencia cognitiva. También la farmacología, la inteligencia artificial, las neurociencias y el uploading
Esta última tecnología consiste en escanear y transferir un cerebro biológico a un ordenador. 

Para la continuación de la personalidad importará poco si la persona está implementada en un chip de silicio dentro de un ordenador, o en la materia gris de su cerebro. Por eso podrá programar o reparar, mediante el ordenador, su cerebro, preparando su actividad de mañana.
Todo esto, junto a la que llaman, para que suene bien, ‘beneficencia procreativa’ -pura eugenesia-, conformará un nuevo Génesis creado por el hombre. Un nuevo paradigma desde el que orientar el futuro. ¿Qué futuro? El que se pueda ir construyendo. ¿Durante cuánto tiempo? Hasta la muerte, pero será ampliado el tiempo de vida.  

El manifiesto hedonista de Davis Pearce
Filósofo ingles, 1959-2000. 

“Este manifiesto define una estrategia para erradicar el sufrimiento en toda la vida consciente.”  Así comienza su manifiesto titulado El imperativo hedonista. 
Pearce cree que a través de manipulaciones tecnológicas tales como la ingeniería genética, el desarrollo de mejores drogas, y la estimulación  de zonas del cerebro, los seres humanos pueden vivir en una especie de paraíso en el cual todos los estados desagradables de conciencia pueden ser desterrados en una “nueva era darwiniana”. 

En concreto, si se estudian las vías seguidas por la dopamina, el opio y la seratinina en el sistema mesolímbico. Las drogas del placer y su mejor aplicación en el organismo humano. 
Cree que la nueva fe en este atractivo proyecto, transformará y unificará el anhelo de las sociedades que sin duda trabajaran en este proyecto.

Pero, en definitiva, Pearce cree que el gran cambio hacia una sociedad hedonista vendrá de la mano de la intervención genética: “La terapia génica se dirigirá a las células somáticas y, con aún mayor premeditación, a la línea germinal” (bebés a la carta).

Tres vías para vencer los desafíos técnicos que se presentan, según Pearce

Primera.-  El cableado cerebral. En las drogas, a la “subida” sigue el “bajón” o recompensas disminuidas. Algo similar ocurre con las recompensas “naturales” de comidas, bebidas, sexo. Pero con el cableado cerebral esto no sucede. Aunque será difícil extenderlo a todos.

Segunda.- Diseñar mejor las drogas. Las drogas del placer del futuro serán mucho más ricas en sus efectos. Nos estamos perdiendo estados de conciencia increíblemente hermosos  debido a las anticuadas ideologías bioconservadoras. 

Tercera.- La ingeniería genética, con la que estamos a punto de alcanzar una verdadera revolución reproductiva  -la era de los “bebés de diseño”-, donde los padres elegirán la constitución genética de sus hijos.  

Todo esto es un paso más hacia una situación post-darwiniana, a través de la ingeniería celestial (como Pearce la ha llamado). 

Necesitamos un nuevo concepto de 'salud mental'

Necesitamos –continúa Pearce-, un nuevo concepto enriquecido de salud mental. 
Actualmente, si una compañía farmacéutica diera con una droga ideal del placer – una droga mágica, con enorme potencial de comercialización, diseñada para enriquecer las vidas de las personas que la tomasen- no conseguiría una licencia para comercializar su producto. 
Como tampoco una droga que aumentase nuestra inteligencia. 
Esto se debe a que es necesario indicar alguna enfermedad oficialmente reconocida, o algún trastorno, para autorizar  la droga que alivie o pueda curar. 
Potenciar nuestras capacidades sin que estemos enfermos, no es posible. Es ridículo. 

Qué entienden por Ética

James Hughes, Sociólogo norteamericano. Trabaja en la Universidad de Massachusettes, Boston. Nacido en 1961.
En 2004 Nick Bostrom y James Hughes fundaron el Instituto de Ética y Tenologías Emergentes (IEET). En su web encontramos sus objetivos.
El IEET promueve ideas para aumentar la libertad, la felicidad y la prosperidad humana, con tecnologías seguras y equitativamente distribuidas.
La revolución liberal democrática ha creído siempre que las personas son más felices cuanto más controlen sus vidas. Hoy día, razón, ciencia y  tecnología proporcionan un tipo de control que nos libera de la ignorancia, el trabajo, el dolor y la enfermedad. 
La democracia ofrece el control de las libertades civiles. Hemos de llegar a una nueva Declaración Universal de Derechos Humanos que prometan salud, bienestar y educación para todos.
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Pero hay una coalition bioconservative, de bioeticistas, conservadores religiosos, ambientalistas, que son críticos con la biotecnología. Por eso los technoprogressives han de vigilar el proceso y argumentar a su favor

Hacia una nueva cultura

C .P. Snow (1905-1980), en Las dos culturas y la revolución científica, (1959 y revisado en 1963), propone llegar a una nueva cultura que sea síntesis entre ciencia y humanidades. Pero, antes:

PRIMERO. ¿Podemos mejorar la naturaleza humana? -Parece que sí, siempre lo hemos intentado.
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SEGUNDO. ¿Es el bienestar el fin de la vida del hombre?
-Como ha dicho Leonardo Polo, hacer recaer sobre el cuerpo toda la felicidad del hombre, es excesivo. El bienestar, el placer, no llega a tanto. Aún cuando se logre prolongar la vida del hombre -de alguno, difícilmente de muchos-, tres, diez, cincuenta años. 

TERCERO. ¿Qué alcance ha de tener el proceso de mejora?
-Mejor no abusar, Como dice Carlos Izpisúa en la entrevista publicada, la evolución ha tardado miles de años en cambiar.  

CUARTO.  ¿Será posible controlar siempre este proceso en el hombre, en las máquinas?
-Hay ya máquinas que ellas mismas mejoran su funcionamiento, lo reparan, lo defienden... ¿Se defenderán también del hombre?
-Algunos hombre no son capaces de limitar el consumo de alcohol, de drogas, ¿llegarán a controlar en todo momento sus adicciones a la técnica que ellos mismos se puedan aplicar?

QUINTO.  ¿Quién debe tener la responsabilidad: los científicos, cada persona particular, la sociedad?


Tener en cuenta

Primero. En todo esto late una pretensión  ANTROPOTEÍSTA, pensar que el hombre es Dios. El progreso está en probar hacer todo lo que el hombre puede hacer. ¿Adónde llegar? No se sabe, ni importa. Lo importante es el progreso del poder humano.
Dios nunca ha pretendido hacer todo lo que es capaz de hacer. Tiene un proyecto, hacer feliz al hombre por el amor, y lo realiza. Aún a costa del sacrificio de Jesucristo, que nos indica cómo recorrer ese trayecto. En cambio el hombre:

        *Quiere hacerse creador;
        *Providente;
        *Legislador moral y formador de las conciencias.

Segundo. Hemos de subrayar LA UNIDAD DE LA PERSONA. No es una dualidad. Cada potencia, cada órgano, no la divide. Por eso, mejorar o empeorar el pensamiento, repercute en todo el cuerpo, alterar el cuerpo, sus tendencias, sentimientos, afectos, influye en la visión global que se puede tener sobre la vida.

Tercero. EL HOMBRE NUNCA PODRÁ MODIFICAR EL PROYECTO DE DIOS SOBRE LA PERSONA: aunque lo intente. Podrá actuar en la naturaleza, pero no en su Creador. El acto de ser personal es un don directo de Dios, La belleza de la creación nos habla de su bondad. También la capacidad humana de pensar, de actuar con libertad, de hacerse responsable de cuanto existe y de cuanto hace.

El destino del hombre es la plenitud del amar. Tras el pecado, le cuesta comportarse siempre con generosidad, surge el egoísmo, se centra en el bienestar y en el placer. Pero su comportamiento no destruye su llamada al amor. Puede recibir ayuda porque Dios es misericordioso. Aunque cabe la rebelión total.  

Cuarto. LA SALVACIÓN, COMO LA CREACIÓN, ES TAREA DIVINA, NO HUMANA. Nosotros no creamos el ser, simplemente transformamos la materia ya creada. Día a día tejemos la urdimbre de la historia, pero es Dios quien dibuja sobre ella los temas grandiosos, que son los suyos, los salvadores del hombre. El ejemplo de la Virgen María es muy claro: su vida fue muy sencilla, pero Dios dibujó, o tejió, o construyó con su vida una historia maravillosa. Ella lo reconoció en su canto ante Isabel (el Magnificat)


Bibliografía transhumanista elemental

En la red pueden encontrarse multitud de datos. Indicamos donde encontrar a los principales propagodores.

-Declararación transhumanista, 1998, revisada en 2009:   www.transhumanismo.org/declaracion.html
-Transhumanismo:    https://es.wikipedia.org/wiki/Transhumanismo
-Humanismo Plus  (antes WTA , Asociación Mundial Transhumanista):   https://es.wikipedia.org/wiki/Humanity%2B
-Nick Bostrom:   https://es.wikipedia.org/wiki/Nick_Bostrom
-Davis Pearce:   https://es.wikipedia.org/wiki/David_Pearce
-Entrevista a D. Pearce, por U.R. Sirius:    https://www.hedweb.com/hedethic/es.html
-Entrevista a Bostrom y Pearce:    https://www.hedweb.com/transhumanism/index.html
-Página personal de Nick Bostrom:    http://www.nickbostrom.com/
-Página personal de David Pearce:    https://www.hedweb.com/
-James Hughes:  https://es.wikipedia.org/wiki/James_Hughes
J. Hughes es presidente y cofundador, junto con N. Bostrom, del Instituto de Ética y Tecnologías Emergentes:      https://ieet.org/

Bibliografía sobre el transhumanismo

Aumenta cada día, aquí indicamos algunos de los trabajos que lo comentan.

-J. Ballesteros, Biotecnología y posthumanismo, Thomson-Aranzadi, 2007,   500 pgs.
-Adela Cortina y otros:   www.bioeticaweb.com/transhumanismo
- Alejandro Madruga González:   cibernetica.wordpress.com
-X. Reyes Matheus, Felicidad transhumana;  R. Gómez Pérez, Tercera cultura: un caso de miopía:  Aceprensa 21.enero.2009; 4/09
-Extracto de la conferencia de N. Jouve de Barreda:   Transhumanismo: la utopía de reinventar la especie humana.  Aceprensa 26.VII.2013
-Transhumanismo: una utopía peligrosa.  Reseña de dos artículos publicados en Cuadernos de Bioética, n. 85, vol. XXV, (2014) 3ª.  En Aceprensa, 1.IV.2015.
-R. Cascales:   iWatch: el cabayo de Troya tecnológico.  En Aceprensa, 23.III.2015.
-R. Gómez Pérez, ¿Vamos hacia lo poshumano?.  Reseña de dos libros, Aceprensa, 31.III.2016.
-J.R. Amor Pan,  El poshumano que viene,  en Alfa y Omega, 18.v.2017,  p. 22.



viernes, 18 de agosto de 2017

La ciencia nos rejuvenece

Las ciencias biomédicas avanzan a gran velocidad. Es una realidad, un hecho. Las informaciones online, las revistas escritas, van lanzando noticias, reportajes, entrevistas...Quería rescatar, con permiso del diario EL MUNDO, una conversación mantenida con Carlos Izpisúa, en la que el investigador español mantiene conocimiento, sentido del humor y buen criterio. 

Próximamente dejaré en el blog una información sobre el transhumanismo. Es una mezcla de avances científicos, técnicos e ideología. En la ciencia no faltan las hipótesis, y alguna llega a establecerse como ideología. Una hipótesis se arriesga a dar una explicación sobre lo que se investiga y sobre lo que se espera alcanzar en un futuro, basados en los hallazgos adquiridos. Pero se convierte en ideología cuando intenta dar, a partir de esos datos, una visión global y un juicio sobre lo humano y lo divino.

Nos quedamos por ahora con la entretenida, ilustrativa y simpática entrevista.




ENTREVISTA A JUAN CARLOS IZPISÚA  (n. 1960) en Diario El mundo, 5.VIII.2017, última pg.

Hace unos meses, el equipo que lidera el bioquímico español logró revertir el envejecimiento de unos ratones. Esta investigación, explica, puede ser la puerta para prolongar la juventud y por lo tanto, la vida

Juan Carlos Izpisúa (1960) es la entrevista más importante que un periodista puede hacer. En su laboratorio del Instituto Salk, en California, el bioquímico español está a punto de descifrar el secreto de la vida.

-¿Voy a hacerme vieja?

-Como todos.

-Pero usted ha rejuvenecido a unos ratones en su laboratorio.

-El mayor riesgo de cualquier enfermedad es envejecer. Mas que curar una enfermedad quizás sea mas efectivo entender qué es el envejecimiento y cómo podemos retrasarlo para que la enfermedad tarde más en aparecer. Pero todos nos haremos viejos y moriremos.

-Tenía esperanzas de...

-A la evolución no le importan nuestras esperanzas. Para ella una vez pasada nuestra edad reproductiva somos dispensables. Las únicas células inmortales son el espermatozoide y el óvulo. Ellas transmitirán sus esperanzas, y muchas cosas mas, a sus hijos, pero el resto de nuestras células son mortales.

-¿Una persona de 80 años podrá parecer que tiene 40?

-En ello estamos, tratando de enlentecer el tiempo dentro de una célula, pero creo que la célula no nos hace mucho caso, ella va a su ritmo y el tiempo se nos escapa entre las manos.
-Pues me acabo de gastar un dineral en una crema carísima.

-La industria de los cosméticos mueve billones de euros al año y que yo sepa no ha podido demostrar que son capaces de rejuvenecer una célula.

-Pero hay quien piensa -Aubrey de Grey, entre ellos- que podemos estar cerca. Piense cómo evoluciona la tecnología y que hace 50 años, todo lo que tiene este teléfono ocupaba una habitación. Quizás estemos empezando a abrir la puerta a la eterna juventud...

-Puede que el experimento en el que hemos conseguido revertir el envejecimiento conceptualmente fuera una de esas puertas, pero me temo que no será tan fácil ni tan pronto como algunas personas proclaman. A la evolución le ha costado miles de millones de años llegar hasta aquí, y créame, la evolución es más lista que la especie humana y sabe lo que hace.

-¿Pero me podré echar un novio jovencito a los 80 y no parecer...?

-Seguro. Pero más que la apariencia lo importante sería que sus células funcionaran como cuando eran jóvenes.

-Las conclusiones de la última investigación que ha publicado también parecen revolucionarias.

-Tratamos de corregir mutaciones que causan enfermedades, pero en lugar de hacerlo en el estadio embrionario unicelular, sería mucho más práctico y relevante realizarlo cuando la enfermedad ya está presente, durante el embarazo o después de nacer. Estamos en un momento de la historia humana delicado. La sociedad en su conjunto, y nunca el científico, debe decidir si este conocimiento se debe trasladar a la clínica, ya que ello afectará a nuestra descendencia, y hay que pensar mucho y con sensatez.

-Pero acabar con una enfermedad solo tiene ventajas.

-En principio así parece. Pero recuerde que ese cambio, si lo hacemos en las células inmortales, será permanente, y ello es alterar la evolución. Y como un investigador excepcional dijo, nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución. Estoy totalmente en contra de cualquier aplicación clínica de tecnologías de edición génica distinta de aquellas destinadas al tratamiento o prevención de la enfermedad humana.

-O sea que para hacernos más altos y guapos, no.

-Obviamente. Por ello es muy importante que la sociedad sea consciente y que establezca las regulaciones pertinentes. Un buen ejemplo ha sido el estudio de la energía atómica, que ha revolucionado y mejorado nuestra vida, pero que utilizada sin regulación podría acabar con la vida en nuestro planeta.

-¿Cómo es su vida?

-Paso el día en el laboratorio. Puede parecer aburrido, pero para mí es muy intenso e interesante.

-Algo hará para divertirse.

-Mi diversión es estar junto a mis compañeros en el laboratorio que son excepcionales porque lo que quieren es cambiar y mejorar el mundo.

-Su mujer estará harta.

-Es que ella también está en el laboratorio.

-Pero ¿qué ha visto usted en el microscopio que le ha impresionado tanto?

-Cómo a partir del embrión unicelular se generan miles de millones de células y cómo se convierten con una precisión exquisita en un ser humano.

-¿Y hay algo de divino en eso?

-Sí, así lo pienso. Es difícil explicar todo desde el punto de vista de la ciencia. Al menos, yo no puedo hacerlo.

-Pero usted intenta llegar a ese momento digamos divino.

-Sabemos muy poco. Saber más nos ayudaría a hacer que una célula que ha dejado de funcionar vuelva a hacerlo de nuevo y quizás ello pueda ayudar a tratar mejor la enfermedad.

-¿No le da miedo que sus descubrimientos sean solo accesibles a la gente con dinero?

-Sí, pero seamos optimistas. La investigación podría favorecer una sociedad más igualitaria. Por ejemplo, la viruela era una enfermedad prevalente entre las clases sociales más desfavorecidas y casi ausente entre las clases más pudientes. El descubrimiento de la vacuna ha eliminado la inequidad social de una enfermedad que mató a millones de personas y ha cambiado el curso de la historia.

-Me ofrezco voluntaria para cuando quiera experimentar revertir el envejecimiento en humanos.

-En cuanto lo sepamos hacer yo me apunto también, pero antes se lo preguntamos a la evolución a ver qué piensa.

viernes, 16 de junio de 2017

Preparar una familia estupenda

   Entre nosotros, en una reunión de sacerdotes, había un juez eclesiástico. Buena parte de su oficio de juez la dedica a causas matrimoniales. Alguno le preguntó: A pesar de la preparación que se procura que reciban los novios, y de los cursillos prematrimoniales, ¿hay casos de nulidad matrimonial porque alguno de los cónyuges no ha entendido en qué consiste contraer matrimonio por la Iglesia?

   Con expectación y sorpresa oímos: -Sí, hay gente que no se entera. Y a veces esa ignorancia lleva a conflictos que obligan a investigar su grado  de conciencia en aquellos momentos. No se habían enterado. Se quieren, están dispuestos a tener algún niño, y ya está.

   El Papa Francisco advierte de la gravedad de la negligencia de los que preparan al matrimonio.  Y puede haberla, el asunto es serio, se trata de procurar por todos los medios la validez de un sacramento. Pero, incluso con preparadores responsables, hay quienes oyen lo que quieren, y se disponen interiormente a vivir lo que ellos creen que es suficiente para el caso.
 
   Eso nos lleva a preguntarnos, ¿Qué hay que entender, aceptar, proclamar, al presentarse ante el altar para casarse?

El matrimonio entendido al completo

   Está claro que se atraen, que se quieren, que quieren vivir juntos, que han alquilado un piso, que les gustaría tener algún hijo. ¿Eso es todo?

   Ya hemos visto que no. Con la razón podemos ir sumando facetas positivas, válidas, que deben ser parte integrante del consentimiento. Pero, a veces la razón no llega, le cuesta completar una verdadera noción de matrimonio, y de ahí que Dios nos haya querido dejar la Revelación.

   Concretamente, el primer capítulo del Génesis. Que familiar nos resulta, y cuántas veces lo habremos oído: los creó hombre y mujer, les dijo que deberían dejar a sus padres y unirse en una sola carne; que procreasen, que llenaran la tierra; y que se hicieran cargo de todo: territorio, aves, peces, ganado y, en definitiva, de todo cuanto existe. Hoy día podemos entender que todos los aspectos de la creación a los que el hombre puede llegar, sin también responsabilidad del hombre. Hay que cuidarlo, protegerlo, sacarlo adelante, procurar que siga el desarrollo propio de su vida. Y ahí entran planetas, astros y agujeros negros, todo.

   Por tanto, que se hagan responsables de su facultad procreativa y la ejerzan con generosidad, como Dios se muestra generoso con las cosas. También deben velar por la convivencia matrimonial, familiar y social con sus vecinos. Que se organicen, vivan en paz,  y sepan encauzar todos los problemas que puedan irse encontrando, como pobreza, enfermedad, falta de trabajo, etc.

   Verdaderamente es grandioso este panorama. No tiene fin. Llama al trabajo, a la colaboración, a la inventiva, a la experimentación, a la comprensión, a la flexibilidad. A la ausencia de un egoísmo, o de una ambición, o de una pereza injusta, porque todos nos beneficiamos de la aportación de todos según nuestro capacidad.

   Esto es, aproximadamente, una visión global del matrimonio.

Problemas y grandeza de la familia

   La injerencia de los padres, las expectativas que se forjaron sobre sus hijos, la ayuda que esperan de ellos…  Lo cierto es que hará bien la nueva pareja de recién casados en poner tierra por medio. Y desde la distancia, ver cómo va a ser su colaboración libre y a ser posible generosa. Pero desde la independencia de la pareja.

   Los problemas de la convivencia matrimonial, muchos, quizás. Pero salvables porque lo que une no es el carácter, o el capricho, sino la tarea que se han propuesto, la de crear una familia.

   ¿Hijos? Dios ha sido generoso con nosotros. Démosle descendientes, nuevas criaturas humanas que le den gloria.

   ¿Convivencia familiar, organización del hogar, educación de los hijos? Son personas humanas, al principio muy pequeñas, a las que se ha invitado a venir con papá y mamá. Por tanto, tienen que colaborar en la medida en que puedan irlo haciendo: orden, limpieza, ayuda a los mayores, aprendizaje.

   ¿Cumplimiento de los deberes, preparación para un trabajo superior el día de mañana? Conviene que haya un tiempo para que la familia reunida trabaje en el estudio, en sus tareas propias, profesionales, de hogar, etc.

   ¿Dar cuenta de lo que cada uno ha hecho en beneficio propio y de los demás? Sí, no se trata de vanidad sino de sencillez. Y es justo recibir la aprobación, incluso el homenaje por la buena realización del trabajo. Las censura, mejor aparte, en particular, para que se entienda bien y se ayude a corregir.

   ¿Comentar el entorno en el que cada uno se desenvuelve, los sucesos sociales, políticos, los apuros económicos, el ahorro y la buena administración de lo que se tiene? Por supuesto. Todos deben tener su momento diario, semanal, para intervenir. La familia estará más unida si se conocen entre sí, si se entienden -¡y se admiran!-, los recursos que cada uno ha empleado para salir victorioso de sus tareas. O los fracasos y las faenas que ha tenido que sufrir por parte de compañeros o de superiores. Es el momento de hacerse una idea de las reacciones de los demás, y aprender del ejemplo o de la censura que han de recibir por parte de los mayores.

    ¿Y los amigos y amigas? ¿Y los abuelos? En la medida que sea asimilable por la familia y por las dimensiones del hogar, habrá que invitarlos. ¿Han de estar mucho tiempo en la casa, o los hijos han de pasar mucho tiempo en casas ajenas? No es necesario. Pero el buen juicio de los padres, siempre atentos, determinarán lo que conviene para provecho de unos y de otros.

Conclusión

Si esto se entiende, se está preparado para casarse. El matrimonio cristiano es continuación del matrimonio natural y el matrimonio celebrado
no solo será válido, sino muy conveniente, y muy laudatorio.

jueves, 18 de mayo de 2017

Acerca de Medjugorje


En el viaje de vuelta de Fátima a Roma, el Papa concedió una entrevista a los periodistas que le acompañaban. Entre otros temas, le preguntaron cómo iba el estudio que la Santa Sede viene haciendo sobre las apariciones de Medjugorje. El Papa contestó y su respuesta, aunque no definitiva, orienta sobre las decisiones que probablemente se tomen.

miércoles, 19 de abril de 2017

Tiempo de Resurrección

   "Los que poseen las arras del Espíritu y la esperanza de la resurrección, como si poseyeran ya aquello que esperan, pueden afirmar que desde ahora ya no conocen a nadie según la carne: todos, en efecto, somos espirituales y ajenos a la corrupción de la carne.

   Porque, desde el momento en que ha amanecido para nosotros la luz del Unigénito, somos transformados en la misma Palabra que da vida a todas las cosas. Y, si bien es verdad que cuando reinaba el pecado estábamos sujetos por los lazos de la muerte, al introducirse en el mundo."

* * *

Estas palabras del Padre de la Iglesia San Cirilo de Alejandría, son muy claras. Todos los problemas y dificultades que Jesucristo tuvo en la tierra, quedaron terrados en el sepulcro. Cuando Él resucitó, su resurrección no solo hizo factible nuestra propia resurrección y la vida limpia junto a Dios en el futuro, sino que nos dió la posibilidad de dejar enterrados ahora, ya, nuestros propios problemas y dificultades y liberarnos espiritualmente de ellos. Las dificultades perdurarán mientras estemos en la tierra, pero nuestro espíritu puede elevarse y estar junto a Cristo, facilitando un enfoque nuevo y distinto de ellas. ¡Pídelo, pide esa gracia al Espíritu Santo! ¡Prueba a hacerlo, porque es factible!

viernes, 7 de abril de 2017

Hablar con el Crucificado

¿Lo has hecho alguna vez? ¿Ante una imagen de tamaño natural, en una iglesia  o en una procesión? Inténtalo por primera vez o una vez más.

Lo hace mucha gente sencilla que acude con frecuencia ante su Cristo -o ante su Virgen- a visitarle. Al principio miran la imagen. Toda imagen, sobre todo las buenas imágenes, expresan algún aspecto humano en un momento concreto de la vida del Señor. Al mirarle, esa expresión se recoge, e incluso inspira la conversación, con palabras o sin ellas.

Después, es inevitable -e incluso recomendable-, pasar a darle cuenta de nuestra vida, de la de nuestras personas allegadas, de las vicisitudes que se presentan, de las dificultades o los problemas.

Pero te recomiendo que en este tiempo de "pasión", cuando la Iglesia nos hace considerar no la actividad de Jesús, sino la actividad de los demás hacia, por tanto actividad que Jesús recibe, padece, tiene que soportar. Porque en la última etapa de su vida -meses-, se acumulan las opiniones contrarias, las palabras amenazantes. Pronto llegaran las amenazas y los insultos. Y de ahí se pasará a la acción directa, al prendimiento, a los juicios, a la condena.

Lo que te recomiendo es que todo esto te lo cuente el mismo Crucificado. Pregúntale: -¿Qué haces ahí, de una forma tan rara, crucificado? -¿Quién eres? -¿Qué te ha pasado? -¿Quién te ha puesto así, con ese aspecto horrible? -¿Por qué? -Y yo, ¿qué puedo hacer por ti, necesitas algo? -Quieres que haga algo?

Te saldrán sin pensarlo preguntas parecidas. Quizás sepas la contestación, pero más vale que te la diga el mismo Crucificado. Que sea Él quien te lo explique en tu interior, para que te enteres con claridad sin que nada se te escape.

También se lo puedes preguntar a María, que está a su lado siempre en silencio y dolorosa. -¿Qué ha pasado? -¿Quién es este? -¿Qué hace aquí, por qué sufres?

¿Eres capaz de hacerlo? No pierdes nada y, en cambio, de esta manera puedes empezar, o continuar, tu intimidad con el Hijo de Dios hecho hombre.

martes, 28 de marzo de 2017

María y los jóvenes

      Mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de 2017, que se celebra a nivel diocesano el próximo 9 de abril, Domingo de Ramos.

     (El texto es muy sugerente, se ha acortado para facilitar su lectura. Puede leerse completo en News.va, 'Palabras del Papa', febrero de 2017)

María no es “una joven-sofá”

Según el Evangelio de Lucas, después de haber recibido el anuncio del ángel y haber respondido con su «sí» a la llamada para ser madre del Salvador, María se levanta y va de prisa a visitar a su prima Isabel, que está en el sexto mes de embarazo (cf. 1,36.39. María no es la clase de personas que para estar bien necesita un buen sofá donde sentirse cómoda y segura. No es una joven-sofá (cf. Discurso en la Vigilia, Cracovia, 30 de julio de 2016). Si su prima anciana necesita una mano, ella no se demora y se pone inmediatamente en camino.

El trayecto para llegar a la casa de Isabel es largo: unos 150 km. Pero la joven de Nazaret, impulsada por el Espíritu Santo, no se detiene ante los obstáculos. Sin duda, las jornadas de viaje le ayudaron a meditar sobre el maravilloso acontecimiento en el que estaba participando. Lo mismo nos sucede a nosotros cuando empezamos nuestra peregrinación.

El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí

Isabel, impresionada por la fe de María, exclama: «Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá» (v. 45). Sí, uno de los mayores regalos que la Virgen ha recibido es la fe. Creer en Dios es un don inestimable, pero exige también recibirlo; e Isabel bendice a María por eso. Ella, a su vez, responde con el canto del Magnificat (cf. Lc 1,46-55), donde encontramos las palabras: «El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí» (v. 49).

La oración de María es revolucionaria, es el canto de una joven llena de fe, consciente de sus límites, pero que confía en la misericordia divina. Esta pequeña y valiente mujer da gracias a Dios porque ha mirado su pequeñez y porque ha realizado la obra de la salvación en su pueblo, en los pobres y humildes.

Cuando Dios toca el corazón de un joven o de una joven, se vuelven capaces de grandes obras. Me diréis: «Padre, pero yo soy muy limitado, soy pecador, ¿qué puedo hacer?». Cuando el Señor nos llama no se fija en lo que somos, en lo que hemos hecho. Al contrario, en el momento en que nos llama, él está mirando todo lo que podríamos dar, todo el amor que somos capaces de ofrecer. Como la joven María, podéis hacer que vuestra vida se convierta en un instrumento para mejorar el mundo.

Ser joven no significa estar desconectado del pasado

María es poco más que una adolescente, como muchos de vosotros. Sin embargo, en el Magnificat alaba a su pueblo, su historia. Esto nos enseña que ser joven no significa estar desconectado del pasado.

Hacer memoria del pasado sirve para recibir las obras nuevas que Dios quiere hacer en nosotros y a través de nosotros. Y nos ayuda a dejarnos escoger como instrumentos suyos, colaboradores en sus proyectos salvíficos.

Me gustaría haceros algunas preguntas: ¿Cómo “guardáis” en vuestra memoria los acontecimientos, las experiencias de vuestra vida? ¿Qué hacéis con los hechos y las imágenes grabadas en vuestros recuerdos?

Nuestros recuerdos, sin embargo, no deben quedar amontonados, como en la memoria de un disco duro. Y no se puede almacenar todo en una “nube” virtual. Tenemos que aprender a hacer que los sucesos del pasado se conviertan en una realidad dinámica, para reflexionar sobre ella y sacar una enseñanza y un sentido para nuestro presente y nuestro futuro.
Cómo mantenerse unidos

De María se dice que conservaba todas las cosas, meditándolas en su corazón (cf. Lc 2,19.51). Esta sencilla muchacha de Nazaret nos enseña con su ejemplo a conservar la memoria de los acontecimientos de la vida, y también a reunirlos, recomponiendo la unidad de los fragmentos, que unidos pueden formar un mosaico. ¿Cómo podemos, pues, ejercitarnos concretamente en tal sentido? Os doy algunas sugerencias.

Al final de cada jornada podemos detenernos unos minutos a recordar los momentos hermosos, los desafíos, lo que nos ha salido bien y, también, lo que nos ha salido mal. De este modo, delante de Dios y de nosotros mismos, podemos manifestar nuestros sentimientos de gratitud, de arrepentimiento y de confianza, anotándolos también, si queréis, en un cuaderno, una especie de diario espiritual. Esto quiere decir rezar en la vida, con la vida y sobre la vida y, con toda seguridad, os ayudará a comprender mejor las grandes obras que el Señor realiza en cada uno de vosotros. Como decía san Agustín, a Dios lo podemos encontrar en los anchos campos de nuestra memoria (cf. Confesiones, Libro X, 8, 12).

Leyendo el Magnificat nos damos cuenta del conocimiento que María tenía de la Palabra de Dios. Cada versículo de este cántico tiene su paralelo en el Antiguo Testamento. La joven madre de Jesús conocía bien las oraciones de su pueblo. Seguramente se las habían enseñado sus padres y sus abuelos. ¡Qué importante es la transmisión de la fe de una generación a otra! De ahí la importancia de conocer bien la Biblia, la Palabra de Dios, de leerla cada día confrontándola con vuestra vida, interpretando los acontecimientos cotidianos a la luz de cuánto el Señor os dice en las Sagradas Escrituras. En la oración y en la lectura orante de la Biblia (la llamada Lectio divina), Jesús hará arder vuestros corazones e iluminará vuestros pasos, aún en los momentos más difíciles de vuestra existencia (cf. Lc 24,13-35).

María nos enseña a vivir en una actitud eucarística, esto es, a dar gracias, a cultivar la alabanza y a no quedarnos sólo anclados en los problemas y las dificultades. En la dinámica de la vida, las súplicas de hoy serán mañana motivo de agradecimiento. De este modo, vuestra participación en la Santa Misa y los momentos en que celebraréis el sacramento de la Reconciliación serán a la vez cumbre y punto de partida: vuestras vidas se renovarán cada día con el perdón, convirtiéndose en alabanza constante al Todopoderoso. «Fiaros del recuerdo de Dios […]su memoria es un corazón tierno de compasión, que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio del mal» (Homilía en la S. Misa de la JMJ, Cracovia, 31 de julio de2016).

Hemos visto que el Magnificat brota del corazón de María en el momento en que se encuentra con su anciana prima Isabel, quien, con su fe, con su mirada perspicaz y con sus palabras, ayuda a la Virgen a comprender mejor la grandeza del obrar de Dios en ella, de la misión que él le ha confiado. Y vosotros, ¿os dais cuenta de la extraordinaria fuente de riqueza que significa el encuentro entre los jóvenes y los ancianos? ¿Qué importancia les dais a vuestros ancianos, a vuestros abuelos? Vosotros, con sobrada razón, aspiráis a «emprender el vuelo», lleváis en vuestro corazón muchos sueños, pero tenéis necesidad de la sabiduría y de la visión de los ancianos.

Fidelidad creativa para tiempos nuevos

 Cuando María en el Evangelio dice que «El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí» (Lc 1,49), se refiere a que aquellas «cosas grandes» no han terminado, sino que continúan realizándose en el presente. No se trata de un pasado remoto. El saber hacer memoria del pasado no quiere decir ser nostálgicos o permanecer aferrados a un determinado período de la historia, sino saber reconocer los propios orígenes para volver siempre a lo esencial, y lanzarse con fidelidad creativa a la construcción de tiempos nuevos.

Una sociedad que valora sólo el presente tiende también a despreciar todo lo que se hereda del pasado, como por ejemplo las instituciones del matrimonio, de la vida consagrada, de la misión sacerdotal. Las mismas terminan por ser consideradas vacías de significado, formas ya superadas. Se piensa que es mejor vivir en las situaciones denominadas «abiertas», comportándose en la vida como en un reality show, sin objetivos y sin rumbo.

No os dejéis engañar. Dios ha venido para ensanchar los horizontes de nuestra vida, en todas las direcciones. Él nos ayuda a darle al pasado su justo valor para proyectar mejor un futuro de felicidad.

La joven de Nazaret, que en todo el mundo ha asumido miles de rostros y de nombres para acercarse a sus hijos, interceda por cada uno de nosotros y nos ayude a proclamar las grandes obras que el Señor realiza a través de nosotros.

Vaticano, 27 de febrero de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

Entrevista al nuevo Prelado del Opus Dei


Mons. Ocáriz con el director de la revista Palabra

ENTREVISTAS
Mons. Fernando Ocáriz: “La vitalidad en la Iglesia depende de la apertura total al Evangelio”
Entrevista al Prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, publicada por la revista PALABRA.
Si se quiere leer directamente, puede hacerse desde aquí.



lunes, 13 de febrero de 2017

Escuchar a San Josemaría

Opus Dei - Escuchar a San Josemaría


En la web Opus Dei, puedes encontrar una serie de vídeos sobre San Josemaría, que puedes encontrar pinchando aquí.

También hay audios de muchas de sus obras en otro lugar, que puedes encontrar pinchando en el título de la sección: "Escuchar a San Josemaría"  Y más audios de San Josemaría y otros autores en www.soundcloud.com/opusdei


jueves, 9 de febrero de 2017

"Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros", son las palabras que recoge el evangelista san Lucas (22,15) de la boca de Jesús al comenzar la cena.

Jesús ha comido muchas veces con sus Apóstoles, en el campo, invitados por Mateo, por Zaqueo, por alguna persona curada, pero esta vez la comida es esperada con fruición: "ardientemente".

La cena de esta noche es ritual, Rememora un hecho sagrado: la providencia manifiesta de Dios sobre el pueblo judío al salvarlo de Egipto. Primero, el alimento fue particularmente elegido y manifestado a Moisés para que lo comunique a todos; segundo, tiene carácter de sacrificio, de holocausto ofrecido a Dios; por último, todos deben comer, participar del sacrificio porque es una necesidad vital: han de salir a todo correr huyendo de los egipcios y han de estar bien alimentados para resistir el esfuerzo.
Por un momento, pensemos en nuestra comida ordinaria: solemos decir una oración, y una de ellas traza un paralelismo con la vida eterna. El pan y los alimentos recuerdan la creación y el mandato de Dios de dominar la tierra y hacerla útil para la vida del hombre. De esa manera se fortalece, prolonga su vida para culminar su tarea. En la fiestas, quizás sumemos un pequeño extraordinario.


Ahora Jesús hace también un extraordinario porque la sala está bien elegida, la comida está bien preparada, y Él ha comenzado lavando los pies, realizando un acto de servicio verdaderamente ejemplar. La conversación es profunda y se prolonga en la sobremesa. Jesús habla de su relación con el Padre, y después de su relación con el Espíritu Santo.

Pero Jesús guarda una sorpresa. Al alimento preparado añade Él su Cuerpo y su Sangre. La materia está tomada de la tierra, pero hay una conversión de la realidad cuando dice "esto es mi Cuerpo", "esta es mi Sangre". No lo 'masticarán', pero sí entrará en su interior. Entra para asimilarse a nosotros, para fortalecernos, para aumentar nuestra vida interior, para que continuemos hasta la vida eterna. Se ve que le interesamos cada uno, nuestras tareas, nuestras preocupaciones y nuestras necesidades.

Desde muy pronto, los Apóstoles 'hacen memoria', pero no principalmente de la cena prescrita por Moisés, sino sobre todo de la Última Cena de Jesús. Leerán previamente el Antiguo Testamento, que prepara la venida de Jesús, y después el Nuevo. De esta manera se unen a Jesús y, por Él, al Padre y al Espíritu Santo.

Después hacen memoria de los Apóstoles, de los mártires y los santos. Se pide por los difuntos y por los vivos, diseminados por tantos lugares. Recordarán la larga preparación de Jesús para la celebración, y el largo acción de gracias. Y especialmente recordarán emocionados la participación de la Virgen María, muy discretamente, en la Cena, su larga preparación desde que concibió a Jesús hasta su nacimiento y la Comunión Eucarística y su prolongada Acción de gracias, pidiendo continuamente por la Iglesia, por los que continúan la obra de su Hijo por todo el mundo, con esfuerzo, con sacrificio.

martes, 31 de enero de 2017

La necesidad de beber agua

La fiesta de los tabernáculos era, y es, importante para los judíos. Conmemoraban la marcha por el desierto y el paso de las noches en cabañas o tabernáculos, muy sencillos, hechos de hojas de palma y algún elemento más. También el arca tenía su tienda propia.

En esta fiesta, cada día el sumo sacerdote tomaba una copa de oro, iba a la cercana fuente de Siloé y traía agua hasta el altar de los holocaustos. Vertía el agua que se derramaba, recordando con ello el momento en que la piedra manó agua después de que así lo ordenara Moisés, para dar de beber al pueblo sediento.

Se celebraba esta fiesta y Jesús, que había subido a Jerusalén, clamó con una gran voz junto a la puerta: -"Si alguno tiene sed, venga a mi; y beba quien cree en mi. Como dice la Escritura, de sus entrañas brotarán ríos de agua viva".

Beber, sobre todo agua, es una necesidad para todo ser viviente. A esa necesidad se refiere Jesús: si alguien siente una necesidad, si alguien necesita algo con urgencia, ¿dónde acudir para saciarse? Que venga a mi. En el desierto esa necesidad se sentía bien y pidieron agua a Moisés. Pudo darla gracias a Dios. Pero también ahora,  en todo momento, los hombres hemos de beber, aunque sea poco as poco, sorbo a sorbo. La fuente del agua viva es Jesús.

Como está claro, no es agua lo que vamos a ir buscando en Jesús, camino, verdad y vida. Iremos buscan orientación para encauzar nuestras necesidades.

Estamos, pues, tratando de oración. Vayamos a Jesús, pidámosle y oigámosle. Porque no se trata de que nos solucione bonitamente los problemas, sino de que nos diga cómo hemos de hacerlo nosotros.

Comentaba el Papa Francisco: "Cuando más vivo la experiencia religiosa es en el momento en que me pongo, a tiempo indefinido, delante del sagrario... La oración es, entonces, en primer lugar, descubrir que estamos con Dios: Alguien vivo, real, que no soy yo mismo; Otro, más allá de mí mismo (eso significa alteridad trascendente). En definitiva, sentarnos y descubrir que Dios está ahí es ya orar. Y es precisamente eso lo principal en la oración".

¿Cuántas veces hemos perseverado en una oración hecha solamente de silencio? También san Josemaría nos enseñó que el diálogo, en que consiste la oración mental, "a veces, no es más que mirarse: el dejarse mirar de un hijo ante su Padre; el de quien contempla el Amor de un Dios que da la vida por nosotros; o el atento silencio de quien sabe que Dios mora en su corazón y vive en él otorgándole una existencia nueva". Jesús no necesita muchas palabras para orientarnos, basta con una inspiración, con un gesto que fije nuestra atención hacia un sitio. Esta experiencia es habitual en la oración.

Y esta experiencia es la que debemos enseñar a tantas personas que no lo saben, o no la aprecian -van a otra aguas, aguas de cisternas empantanadas-, o que no lo practican. En primer lugar está las personas más cercanas de nuestra propia familia, la mujer, el marido, los hijos.

Después los amigos y todas aquellas personas a las que queremos regalar algo valioso, que dure para siempre y siempre haga efecto. Comprender el sentido de lo que ocurre, cuál ha de ser nuestra posición en ello, cómo ser activos, eficaces, bienhechores. El sentido de nuestra vida en su totalidad, y de la vida de hoy, de ahora, en particular, hemos de conocerlo. Todos queremos acertar y no dar palos de ciego. Eso es tener necesidad, y esa necesidad promete saciarla Jesús.

sábado, 14 de enero de 2017

Queridos jóvenes

           El 13 de enero el Papa Francisco se ha referido a que el Sinodo de Obispos que se reunirá en octubre de 2018 tendrá como objetivo los jóvenes, con el tema de la fe y la llamada de Dios.

           Verdaderamente lo ha hecho con tiempo. Parece como que no podía reprimir su alegría por el encuentro y ha tenido que decirlo cuanto antes, incluso con tanto tiempo por medio. 


«Queridos jóvenes,

         Tengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.

         Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña. Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el  corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.

         Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?
Sin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23).

         Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.

         En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
         Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).

         Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).

         Con paternal afecto,   FRANCISCO

         Vaticano, 13 de enero de 2017»

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡Feliz 2017!


No sé si esta margarita tiene 365 pétalos, pero habrá que deshojarla día a día para que ver que nos depara este año. 

Por lo pronto, empezamos bien. Empezamos con una fiesta estupenda que es la de Santa María, Madre de Dios. Y Madre nuestra, podemos agregar con toda certeza pensando en nuestra vida espiritual. 

¿Recordáis el Concilio de Nicea -hoy Iznik, Turquía-, que terminó el 25 de julio 325? Yo tampoco estaba allí, pero asistieron unos 200 obispos presididos por el de Córdoba (España), llamado Osio. En esta ciudad tiene un monumento. Era consejero del emperador Constantino I el Grande. Pués allí, contra una facción arriana, declararon que Jesucristo era Dios y nació verdaderamente de la Virgen María. El eco de ese momento vibra en nuestro comienzo de año.

En los primeros siglos de nuestra era, los cristianos hacían procesiones en honor de Cristo, de los santos, de María después. Y además de los cánticos, se dialogaba nombrando una advocación y repitiendo el pueblo -Ruega por nosotros. Las referidas a la Virgen comenzaron siendo -Santa María, Madre de Dios, y -Madre de Cristo. La lista de súplicas -que eso significa 'letanía'-, fue en aumento sobre todo en Loreto (Italia) hasta el punto que se hizo famosa y así quedó como 'letanía lauretana'. 

En 1601 tomó cartas en el asunto el papa Clemente VIII, aprobando las que debían decirse. Y luego los mismos papas fueron añadieron -Auxilio de los cristianos, con motivo de la batalla de Lepanto, al principio tan incierta y por la que se rezaron tantos Rosarios. -Madre Inmaculada, por petición de Carlos III de España, presionado por una devoción creciente desde principios del siglo XVI sobre todo en nuestro país. -Reina concebida sin pecado original, la añadió Pío IX, tras proclamar el dogma. -Reina de la paz, durante la primera guerra mundial. -Madre de la Iglesia, fue invención de Pablo VI, y -Madre de misericordia y -Reina de la familia por Juan Pablo II. 

Reina de la Iglesia, en la Basílica de Santa María Maggiore, en Roma