jueves, 26 de abril de 2018

Santidad en la vida de cada día

Fue Dios quien se empeñó en hacer todas las cosas bien, y quien las examinó y pudo recalcar que todo está muy bien pensado, muy bien ejecutado, que todo era bueno.
¿Bueno para quién? Para las criaturas mismas, en concreto para el hombre que debía vivir entre ellas y debía comprenderlas para utilizarlas adecuadamente.

Consecuencia de ello es que el hombre debe procurar entender muy bien las cosas porque, de esa manera, entiende mejor a Dios, sus intenciones y la orientación que le quiere dar a las cosas, a la convivencia entre los hombres y de ellos con las demás obras. De modo que estudiar la verdad y el bien nos introduce en lo divino, en los planes de Dios. ¿No es esa la santidad que a través del trabajo, de la familia, del trato social, nos puede llevar a la santidad.

Porque, ¿qué es lo que lo imposibilita? Los planes restrictivos, subjetivos, de intereses sesgados. Mirar por mí, por los míos, por el incremento de lo mío. Usos selectivos para fines privados, o empleo de bienes no bien construidos para conseguir beneficio propio, tramposo, que roba a los demás sus propios derechos sobre lo verdadero y lo bien hecho por Dios y por los hombres.

Estudiar las cosas, las diversas materias, las asignaturas en las que parcializamos el saber para poder avanzar, es avanzar en el conocimiento de la bondad de Dios, de Dios mismo. Aprender a trabajar bien, a domeñar la materia para construir cosas útiles y bellas, es imitar –según nuestra capacidad- el poder de Dios. Orientar las cosas según justicia, es decir, atendiendo al bien particular y común, es continuar la providencia divina. Atender a niños, jóvenes, mayores, enfermos, también es para nosotros un vivir inspirado en la misericordia divina, que atiende las necesidades de todos perdonando las brusquedades y la impaciencia, y procurando la agilidad generosa. 

Crear y mantener un hogar en el amor, en la alegría, en el perdón, en la acción de gracias, en la generosidad en el otorgamiento de dones, de servicios, ¿no es todo esto santidad? Santidad porque de todo ello está cerca el Santo, complacido, que sigue aprobando su obras –y la nuestra-, como algo bien hecho, que continúa promoviendo el bien.

viernes, 6 de abril de 2018

El domingo, como punto de partida y de destino

1. EL DOMINGO

-El hombre es creado para trabajar y descansar. De hecho, el domingo es el día dedicado a la familia –mujer, marido, e hijos-, y sobre todo a Dios. El domingo es el día de Dios, desde el que se contempla el trabajo, los amigos, la formación personal y la participación social de la familia.
-Cuando se contempla la vida desde esta perspectiva, se entiende que hay que adaptarla a la llamada de Dios, una llamada al ser, a la verdad y al bien. Teniendo en cuenta que Ser, Verdad y Bien se encuentran en Dios. La llamada lleva consigo la respuesta. La llamada a la vida lleva consigo una respuesta con una vida plena.
-Esta plenitud se adquiere y se goza en el domingo, el día del Señor. Cuando esta es una realidad conocida y amada, el resto de la semana está impregnada su fuerza persuasiva. Esa fuerza que concreta el quehacer dominical. Se pueden hacer muchas cosas en domingo, pero el encuentro ponderado con Dios es una celebración, que abarca el encuentro con la familia, con los amigos.
-No se trata por tanto de que ‘hay que’, o de que ‘se debe ir’ o se debe hacer’. Simplemente se va o se hace lo que sale del deseo de celebrar este día del Señor. De ello participa toda la familia.

2. LA MISA
-Es el momento cumbre de la semana, el encuentro personal con ese Dios al que se trata con confianza de hijo.
-Si se prepara con antelación, adquieren más sentido los textos y los gestos. ¿Y los hijos pequeños? Pueden quedar jugando, pero a los mayores –en torno a primera confesión o comunión- se les pide que adoren a Jesús cuando venga en la Consagración, y que escolten a papá y a mamá cuando vayan a comulgar. Que les acompañen a darle gracias a Jesús por haberle recibido, y a pedir por una lista bien jerarquizada: Papa, Iglesia; familia -abuelos, tíos y primos-; amigos y amigas, sus padres y hermanos; enfermos, personas mayores, bebés.

3. CÓMO ENSEÑAR
-Como los niños aprenden lo que viven, no lo que se les dice -propio de un adulto-, se les transmite la vida interior de los padre, su interés por el trabajo, por la cultura; el cuidado del hogar en su aspecto material y sobre todo humano y espiritual.

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-En concreto, si al padre y a la madre les interesa de verdad el contenido de lo que los hijos van aprendiendo, lo niños darán su valor a sus estudios y a sus tareas, también deportivas. Les preguntan qué han aprendido hoy en las clases y en los estudios, qué importancia creen que tiene, cómo se puede emplear lo aprendido para ayudar a los demás.
-Y se completa con las tertulias, en las que cada uno cuenta lo que ha hecho durante el día, las dificultades y las superaciones que se han conseguido con empeño. De ese modo se conocen y se aprecia lo que cada uno hace por  agradar a Dios y por los demás.

domingo, 18 de marzo de 2018

En esta Cuaresma

"Y Llegan días, en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva" (Jer 31,32)

Las alianzas de Dios con los hombres se suceden. ¿Qué es una alianza? Un acuerdo promovido por Dios (no es un contrato entre iguale igual), en el que Dios se compromete a comportarse de una manera determinada y pide al hombre, por su bien -es un acuerdo ventajoso para él-, que corresponda.

"Esta será la alianza... Pondré mi ley en su interior y la escribiré en sus corazones, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo".

De modo que ya no hay que acudir a las Escrituras cada dos por tres para ver la voluntad de Dios: bastará con consultar atentamente nuestro interior. Allí encontraremos la orientación e incluso al mismo Orientador. En la oración, es Dios quien responde a nuestra inquietudes.

¿Y cómo será posible ese recogimiento de los sentidos, de tantas distracciones, para que pueda centrarme en mi corazón? Responde el Evangelio de san Juan 12,24: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere da mucho fruto". Por tanto, hemos de quitarnos de en medio. Lo que estorba para que tengamos verdadera vida interior, somos nosotros a nosotros mismos. ¡Quítate de en medio y atiende!

Leí, hace unos años, que en un pueblo cercano a Bilbao había en verano una carrera de caracoles. Estaba permitido abrir, con una hojita, un surco de agua delante del caracol, y poder estimularle dándole con esa hojita en la cola. Así el caracol no se encerraba en sí mismo y se negaba a andar. Con ese estímulo, andaría.

El surco lo abrimos ante nosotros en la oración, y el empuje, en el trato con el Señor.

En una entrevista en la revista Época, le preguntaron a don Javier Echevarría si, habiendo estado tantos años junto a san Josemaría y junto a don Álvaro, había podido desarrollar su personalidad o, si por el contrario, se había visto cohibido.Contestó que en toda su vida hubiera soñado con procurar entenderse con todo el mundo, preocuparse por todos los hombres y mujeres; ni haber tenido interés concreto por todas las culturas, ni hubiera tenido amplitud de miras para estudiar los intereses de la Iglesia y de la sociedad en cada caso. Ni hubiera procurado conocer la situación laboral, familiar, de personas de tantos países, ni su libertad y su dignidad. Y concluía: "Yo, como hombre de mi tiempo, como cristiano y como sacerdote, soy una persona ambiciosamente realizada, y tengo el corazón mundializado, gracias a haber vivido con estos dos hombres de espíritu grandioso, cristianamente grandioso".

San Josemaría escribió en 1932, que la plena vocación a la vida cristiana, como ha de planteársela una persona del Opus Dei, es una toma de posición ante la vida: yo estoy aquí, dedicado a esto, y con este panorama de acción; por tanto, con este sentido de misión, No estoy para mirar sentado sino para actuar; y he de adquirir y renovar mi fuerza vital en mi filiación divina y en mi hermandad con Jesucristo cuya misión continúo.

A Jesús, en cuanto hombre, se le ve rezar a diario. Por supuesto antes de acontecimientos de importancia.

Y tú, ¿conectas con Dios? Los peores no son las personas malas sino las bondadosas, las indiferentes, que dejan las decisiones -por humildad, claro- en manos de otros. En el Apocalipsis se lee que a esos Dios "los vomitará de su boca" (Ap. 2,16). No.Un día, una persona que soportaba en silencio su situación de acoso injusto, se hartó y dio cuatro voces. Vino compungido: he fallado. ¡Qué va!, le repuse, has dejado claro que si aguantas es porque quieres, que si no tú eres tan capaz como los demás, de fastidiar y de armar la de san Quintín.

Seamos generosos, hagamos oración y enterémonos -con la ayuda de nuestra Madre-, de lo que Dios quiere de nosotros.


viernes, 16 de marzo de 2018

Triunfa la verdad y el bien. Y quien lo profese y lo realice

El hombre no es un animal, le separa la razón. Meditar, por eso, es un acto propio de la persona humana.  ¿Y en qué meditar? En los temas que la vida nos va presentando, el día a día, la información que vamos adquiriendo ya sea familiar, de amigos, general. Meditar es relacionar ideas e intentar comprender el mensaje.

Orar, en concreto, es más bien intentar esa comprensión , pero con la ayuda que nos presta referir todo a Dios, y contar con su misma presencia. Él debe ser el que guíe la selección de temas, el que nos los haga comprender y quien nos ayude a sacar consecuencias. Por tanto, si el hombre piensa, también puede hacerlo acompañado. Si la persona que acompaña es de mejor calidad que la nuestra, aprovecharemos más. Si es el Espíritu Santo, aún más.

En el fondo, los auténticos temas interesantes vienen dados en la vida de Jesucristo. No todo cuanto nos pasa es parecido: pero sí el hilo conductor que lo enlaza todo y le da sentido. Lo que le ocurrió a Jesús es una muestra formidable para comprender qué puede suceder en una vida y cómo poder ir orientándonos en medio de lo que ocurre. La vida de Jesús es paradigmática, especialmente su venida a la tierra para acompañarnos, su crecimiento y relación con su familia, su trabajo, sus relaciones con discípulos y personas tan ajenas a Él como los entrometidos escribas y fariseos.


La vida de Jesús nos muestra como ser bueno no es nada fácil: se sufren tentaciones, enfrentamientos, pero también encuentros con personas buenísimas necesitadas de ayuda, de curación o de aliento.  Se aprende de qué modo la persona que practica el bien es acosada, injuriada, acusada falsamente, perseguida e incluso ejecutada de manera que quede clara la acusación que torcidamente se ha vertido sobre Él. Uno puede incluso morir ignominiosamente…, para resucitar luego glorioso.

El mal no puede triunfar porque la vida está construida sobre la verdad y el bien. Al final es necesario que el bien quede destacado y el mal quede desestimado plenamente, hasta el punto que sea contradictorio al bien. Dios es la Verdad, la Bondad, la Vida. Él triunfará gloriosamente y, con Él, quienes le han seguido fielmente a través de las dificultades.

viernes, 9 de febrero de 2018

Amar a Dios en domingo

Nos cuenta Marcos que un escriba se acerca a Jesús, en cierta ocasión, y le pregunta cuál es a su juicio el primero de todos los mandamientos. Hay que decir que en la Sagrada Escritura aparecen muchas recomendaciones sobre temas diversos. Pregunta por la primera de todos (ref 12,28)

Contesta el Maestro que "amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, toda tu alma, toda tu mente, y con todas tus fuerzas". Y al escriba le parece muy bien. Anteriormente Jesús ya había recordado otro texto del Deuteronomio, muy de acuerdo con la frase citada: "Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás".

¿Cómo amar a Dios el domingo? Como cualquier otro día, pero "la Iglesia establece que los fieles tienen obligación de participar de la santa Misa todos los domingos y fiestas de precepto, y recomienda que se participe también en los demás días" (Compendio, 289). Recomendable todos los días, obligación domingos y festivos.

El comentario de esta nota tiene por objeto llamar la atención del por qué de la obligación, que reside en el primer mandamiento y a su correlato de adorarle. Porque temo que durante demasiado tiempo henos simplificado el mensaje reduciéndolo a la obligación, al deber. De modo que todos los 'buenos' pedagogos -padres, párrocos, maestros, catequistas- ahí se quedan, en el deber. Con lo cual todo queda en voluntarismo, amenaza de pecado. No se insiste en que Dios nos ama, nos da el universo entero, los padres, nuestra vida, nuestras cualidades, lo cual es una prueba tremenda de amor. En el n. 42 el Compendio recuerda que Dios nos ama más que nadie, hasta el punto de entregar a su único Hijo 'para que el mundo se salve por él'.

El Código de Derecho Canónico (c. 1247) afirma que hay que participar en la Misa, pero también abstenerse de trabajos y actividades que impidan tanto el culto como el descanso y 'la alegría', que produce este descanso y gozar de la compañía de la familia y de los amigos.


En el canon siguiente (1248,2) se plantea qué hacer si no hay ministro para decir la Misa o se presenta un impedimento grave para asistir, es decir, no simplemente un viaje o la sustitución de la Eucaristía por cualquier otra ocupación. Y contesta que se recomienda vivamente la asistencia a una Liturgia de la Palabra, con o sin comunión, y si no la hubiese, permanecer un tiempo en oración, solo o acompañado por familiares o un grupo de personas.

¿Y en cuanto a los niños que sin culpa se quedan sin la Misa? Que recen un Padrenuestro, un Avemaría, o una Comunión espiritual. Procurando recordar a los padres, de vez en cuando, que desea que le lleven a Misa.

De modo que lo principal es recordar el primer mandamiento, motor de la vida cristiana. Y la manera de concretarlo, precisamente en domingo, aniversario perenne del día en el que resucitó el Señor, es ir a Misa, a ese "hacer esto en conmemoración mía" que ha sido seguido con tanta fidelidad por la Virgen María -seguro- por los Apóstoles y por la Iglesia fiel de todos los tiempos.

En resumen: vivamos en primer mandamiento con intensidad, y todo lo demás queda claro y reluciente.

sábado, 20 de enero de 2018

La verdad vence

Hace unos días se leyó en las lecturas de la Sagrada Escritua la entrada de David en la historia bíblica. El profeta Samuel, que había consagrado a Saúl como rey de Israel a iniciativa divina, recibe la confidencia del Señor de que Saúl no vive a la altura humana y espiritual que se esperaba de él.  A pesar de ser alto y fuerte se podría decir que ‘no daba la talla’. Por tanto, ha de ser removido de su cargo. El nuevo elegido va a ser David, un adolescente que parece que  ‘dará la talla’ a pesar de ser mediano de estatura y no muy fuerte.

David entra en la historia una vez que es ungido por Samuel. La ocasión es que lleva alimento para los combatientes de Israel, entre los que están sus hermanos. Llega al campamento en el momento en que el filisteo Goliat está desafiando a un combate singular a algún guerrero israelita. Miedo en estas filas, empezando por el mismo rey.

David protesta en voz alta de las acusaciones y las mofas de Goliat. Juzga el pequeño que está ofendiendo a los soldados que combaten la causa de Yavé, y por tanto a Yavé mismo. ¿Qué está diciendo? ¿Quién se cree que es?

Tan apurado está Saúl que permite que David salga a luchar. La inspiración divina debió jugar su papel. David no necesita grandes utensilios bélicos. Le basta saber que defiende la verdad de su pueblo, basada en la revelación de Dios. De una buena pedrada tumba al filisteo, corre y con su propia  espada le corta la cabeza. Está claro, David sabe de parte de quien lucha, de parte de la verdad, que es Dios. Goliat se pierde en la mentira.

Qué importante es estar en la verdad. Con ella siempre se vence, a la corta, a la larga, o a la muy larga, en la otra vida. Pero la verdad es vencedora. Cuántas mentiras humanas han tratado de imponerse por la fuerza, la presión, la abundancia de medios para combatir, como es el dinero y los medios de comunicación. Pasó con la revolución por la libertad, el nazismo, el marxismo. Y hoy día con las ideologías cargadas de sexo y de groserías.

Pero no está en ellas la verdad. A algunas se los cortó la cabeza hace tiempo, otras se imponen, quieras que no, en la vida social. Y a través de esta, en la vida familiar e individual. David fue valiente y supo afrontar la verdad. ¿Y tú, y yo?

sábado, 30 de diciembre de 2017

Continuidad en la Iglesia

Creo interesante escuchar, de una vez por todas, estas palabras del P. Santiago Martín. Si algo está claro es la continuidad del Antiguo y del Nuevo Testamento, la continuidad y complementación entre Pedro y Pablo, el avance progresivo de los concilios, de las fundaciones religiosas en la Iglesia. La suma entre el Vaticano I y el II, entre los papas del siglo XX, de Pío XII a Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco.

Pero hay quien quiere ver rupturas, discontinuidades, para decir esto es bueno y aquello otro malo. Sucedió también con el pontificado de Juan XXIII, por su bondad y su sonrisa, parecía que que se iniciaba una nueva era de tolerancia. Y ahí está, en los altares, junto a Pablo VI y Juan Pablo II.

Reproduzco el vídeo del que es fundador y superior de los franciscanos de María.

jueves, 21 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!


Si hay alguien al que esperar, y si hay algo que esperar de alguién, ese es Jesús y cuanto Él nos trae.
Es bueno deletrear que es el Hijo del Padre, que el Espíritu Santo y Él son como una piña. Lo ha enviado el Padre para salvarnos, para ayudarnos cada día y en todo momento. ´Trae consigo la luz, para nuestra cabeza despistada, y el fuego para un corazón tan birrioso como el nuestro. Es nuestro Salvador.

La Virgen y san José hicieron cuanto pudieron para que su venida a la tierra fuera cómoda. No lo fue, pero en sus manos sí lo fue. Lo mostraron con alegría a cuantos se acercaron a ellos. Pídele que nos ayuden a acercarnos estos día, una y otra vez, a verle y a adorarle. Llévales a los tuyos, al menos intencionalmente, y que se beneficien, aunque sea por terceros. Aprovecha para pedir perdón por tu vida y recíbelo en la Comunión que te da el Padre: es la golosina de la Navidad.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Sí a la 'resiliencia'

¡Resiliencia!

De vez en cuando aparecen palabras nuevas para denominar aspectos de la realidad sobre los que se encienden algún foco de atención. Quizás el término es complicado, aunque su contenido no lo es tanto.

Eso es lo que ocurre con la palabra a la que nos referimos, resiliencia.  Significa capacidad de sobreponerse con flexibilidad a las dificultades que aparecen.

En cuanto a la etimología, ‘silio’ y ‘cilio’ significan ‘consejo’. Concilio designa una reunión de personas determinadas que exponen algún tema desde distintos puntos de vista para poder tomar una determinación lo más prudente y consensuada que se pueda.  Reconciliar es volver a conciliar un acuerdo anterior.

‘Silio’ hemos dicho que significa consejo, y ‘resilio’, aparece en los diccionarios como ‘rebote’. Habría que interpretar que se vuelve a la situación anterior, cuando se buscaba el consejo.
Se habla de resiliencia en ecología, para referirse a la capacidad de absorber perturbaciones ocurridas; en urbanística, acerca del reflote de ciudades o problemas urbanos; y, en fin, en psicología, para indicar la superación ante enfermedades, desgaste vital, profesional; fracaso escolar, familiar, etc.
Como vemos, tiene en cuenta la resistencia, la fortaleza, la iniciativa, la autoestima, una visión positiva y esperanzada del futuro.

Por tanto, el ‘resiliente’ es siempre un ‘buen’ resiliente, no hay malos resilientes, aunque sí pueda haberlos con poco empuje o necesitados de un apoyo externo de padres, psicólogos u otras personas que puedan servirle de apoyo. Se considera un modo de reaccionar deseable. Porque en el fondo la vida del hombre en la tierra ha tenido ese marcado matiz: sin él hubiera sido imposible el progreso desde cualquier punto de vista. Antes se hablaba de personas ejemplares, valientes, victoriosas, audaces. Hoy, si queremos, podemos hablar de resilientes. Al menos tendremos que saber de que se habla si oímos la palabra en una conversación.

Estudiantes, universitarios, opositores…

Los psicólogos notan una crisis un tanto particular en las nuevas generaciones: quieren resultados, éxitos, solucionar de una vez los problemas de empleo, etc. Tienen poco aguante ante las dificultades que se les presentan, y poca flexibilidad para asumir que han de tomar otros caminos que los que había previsto o para los que se habían preparado. Algo que siempre ha ocurrido, pero que hoy día se presenta con síntomas importantes de ansiedad, de nerviosismo, de trastornos orgánicos, y para resolverlos acuden al psicólogo. Parece que la confianza en los padres, parientes, amigos, no basta. Aparecen síntomas que requieren la intervención médica, no solo un buen consejo. Incluso un acompañamiento.

Ignacio Aréchaga, autor de un buen artículo publicado en Aceprensa  (22 de noviembre de 2017; nº 85/17), opina que puede ser resultado de una sociedad en la que padres muy trabajadores y muy sacrificados, han procurado que a sus hijos no les falte nada, y le han dado una sobreprotección afectiva y medios suficientes. Cuando los hijos han de enfrentarse a los estudios, las oposiciones, el trabajo precario, los despidos, algo que supone incertidumbre, sobreesfuerzo, no resisten.

Más que un problema de salud mental, termina diciendo, el problema parece ser la falta de formación del carácter, del hábito de trabajo, del empeño por abrirse paso en una vida competitiva. En definitiva, ilusión de vivir y de acomodarse a aquellas oportunidades que, gusten más o menos, son las que aparecen en la vida.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Novena a la Inmaculada

En la página web del Opus Dei, podrás encontrar
 texto y audios para vivir la novena

sábado, 18 de noviembre de 2017

Una reciente entrevista

Puesta en la red el 16 de noviembre de 2017
Después de 32 años, el Opus Dei tiene nuevo director de comunicación en España: Jesús Juan Pardo. Tiene 46 años, estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y practica la pesca submarina.

Pregunta.– El Opus Dei siempre ha sido una institución controvertida. ¿Es un castigo divino ser su director de comunicación?

Respuesta.– Es una bendición. A ver dónde encuentras más retos. Y tampoco somos tan controvertidos, ¿no?

P.– ¿Qué es lo más complicado de contar del Opus?

R.– Sin duda, la libertad de sus miembros. Aún hay quien piensa que obedecemos misteriosas consignas.

P.– El Opus es polémico, pero sus iniciativas sociales gozan de muy buena reputación…

R.– Sí, es curioso que a veces los prejuicios pesen más que la realidad.

P.– ¿Hay que ser rico o influyente para entrar en la Obra?

R.– No hace falta dinero, sino vocación. En España, el perfil más generalizado es una persona casada, de clase media, que hace el pino para llegar a fin de mes.

P.– ¿De qué vive el Opus?

R.– La Obra tiene unos gastos reducidos. Su presupuesto en España es de 6,4 millones de euros, que provienen al 100% de donativos.

P.– Pero el Opus tiene universidades, clínicas, colegios…

R.– Son iniciativas civiles, sin ánimo de lucro, que tienen sus dueños y dependen de ellos. Hacer una contabilidad unificada sería como si un club de fútbol consolidara en su balance las propiedades de todos sus socios… La Obra impulsa y sostiene esos proyectos, pero no se los apropia. San Josemaría quiso que la Obra no se cargara con cosas materiales.

P.– En un colegio del Opus ha habido una acusación de abusos sexuales a un menor. ¿Qué medidas han tomado?

R.– Los abusos a menores son inadmisibles y, más aún, en la Iglesia. Sobre ese caso, aunque ha habido bastante ruido mediático, aún no se han pronunciado los tribunales, y por tanto ha de prevalecer la presunción de inocencia. El colegio ha colaborado con las autoridades y sigue haciéndolo. Pero nadie está exento de ese peligro. Por eso, a todas las iniciativas les exigimos un estricto protocolo de protección de menores.

P.– Ha habido ministros del Opus franquistas y del PP, pero nunca del PSOE. ¿Es inconcebible ser del Opus Dei y ser de izquierdas?

R.– En política cada uno piensa lo que le da la gana. ¿Ves cómo es lo más difícil de explicar?

Hubo ministros de Franco, y también gente en el exilio. Recientemente coincidieron en el Congreso un ministro del PP con un parlamentario de Amaiur. En Inglaterra hubo una ministra del Opus Dei hace unos años, y era laborista.

P.– ¿Cómo se lleva el Opus con Francisco, un Papa progresista?

R.– No comparto esas etiquetas. La relación es muy buena: la Obra lleva en su ADN la unión con el Papa, estamos a su servicio. La sencillez de Francisco en el seguimiento a Jesucristo y su primacía de la caridad nos ayudan mucho.

P.– «Si una persona es gay y busca al Señor, ¿quién soy yo para juzgarla?», dijo Francisco. ¿Lo comparte?

R.– Claro. A nadie le corresponde juzgar. Cuando un gay busca a Dios, intentamos ayudarle a encontrarlo. El Opus Dei no tiene una moral distinta de la de la Iglesia y el Papa.

P.– «Nunca habrá mujeres –ni de broma– en el Opus Dei», escribió san Josemaría. ¿El Opus es machista?

R.–Lo escribió en 1929, y meses más tarde rectificó, porque Dios le pedía que hubiera mujeres. Ahora mismo en el Opus Dei hay más mujeres que hombres.

San Josemaría usaba el cilicio y muchos en la Obra siguen haciéndolo. ¿Ayuda a encontrar a Dios?

La mortificación corporal, con sentido común, no es un invento de la Obra sino una costumbre cristiana. Es como ir al gimnasio. No es lo más importante, pero ayuda a estar en forma. De las mortificaciones, la que más me cuesta es madrugar por las mañanas.


martes, 7 de noviembre de 2017

¡Nos han invitado!

A Jesús le invita a comer un sábado un fariseo. Y Jesús va, porque no discrimina a nadie. A pesar de que las invitaciones en sábado son siempre una trampa.

¿Va el hombre hidrópico por su propio pie a pedir que le cure? ¿Le animan otros a que vaya, sabiendo que Jesús no se resiste a las curaciones cuando se le piden por necesidad, con ansiedad? No lo sabemos, pero allí está. Jesús pregunta en público si es lícito curar en sábado. De paso les recuerda si en sábado llevan a abrevar al burro: una necesidad humana parece más importante. Jesús le cura y se callan.

Pero son molestos los movimientos de algunos por estar en los primeros puestos, por estar cerca de él y observarle más de cerca: pura curiosidad. Jesús se lo echa en cara, es más elegante, más caritativo, dejar el puesto a otros. Y una voz se alza en el ambiente: -¡Bienaventurado el que coma en el Reino de Dios!

Es un excelente deseo, pero Jesús lo tiene que comentar con pena, para que le oiga precisamente aquel público, exponiendo una de sus famosas parábolas. El hombre rico que prepara un banquete espléndido con el deseo de agasajar a sus amigos. Lo prepara todo, les avisa para facilitar su venida… y empiezan a excusarse: no van, no quieren ir, ponen excusas para ir.

Conviene hacer un parón y pensar que nosotros somos uno de esos invitados. Invitados a su casa, a su mesa, a su intimidad, a su fiesta. ¿Cuál es nuestra respuesta?

Adán dejó a Dios plantado y Caín, su hijo, le ofende matando a su buen hermano. Está concatenada la decisión del padre y la obcecación del hijo. Los hijos aprende de sus padres, y el mal lo aprenden muy rápido. El mal no es como el bien: el bien deja elegir en libertad, pero el mal atrae encadenando la libertad.

Y ahí comienza la historia de la humanidad. Con razón decía agudamente un autor, que la historia humana, universal, está provocada por las guerras y las disputas entre los hombres. Sin el pecado original, quizás no hubiera habido historia, o por lo menos ‘ese tipo de historia’.

¿En qué posición estamos nosotros?

El gran convite final tiene un aperitivo importante ya en nuestros días. Se celebra en la mesa del altar, lo sirve el Señor y el manjar es Él mismo. Nos da su cuerpo y su sangre, se dividieron en su muerte cruenta y volvieron a reunirse en la resurrección. Es el aperitivo del gran banquete del Reino.

¿Asistimos, o lo dejamos?


jueves, 31 de agosto de 2017

Del transhumanismo a lo poshumano

En agosto hemos podido tener un par de sesiones del Aula de Teología. Tratamos del transhumanismo. Puse un powerpoint que ahora no quiere subir a este blog. Por eso transcribo el texto. 

Me gustaría, si lo ves conveniente, que dejases un comentario. Vamos allá.



En qué consiste

Se llama trasnhumano el proceso de transformación del ser humano a raíz del progreso de las ciencias y las técnicas emergentes. La meta es convertir ese ser humano en posthumano: una especie de hombre superior, después de haber asimilado y hacer propios los añadidos tecnológicos. 
Hasta ahora la ciencia y la técnica le han servido en su actividad: en la salud, el trabajo, la guerra, la comunicación, etc. 
Los nuevos avances, verdaderamente veloces, quieren transformar su naturaleza.
Se trata de una nueva ideología que quiere un progreso sin barreras de pensamiento, de moral, de religión. 
A partir de ahora, es el hombre, y no la evolución, el nuevo hacedor del hombre.  
Eliminará el dolor, le hará disfrutar de un mayor placer y le otorgará una vida más longeva. 

Quiénes inspiraron estas ideas

René Descartes -s. XVII-, que al entender el yo espiritual y el cuerpo como realidades independientes, abrió la puertas a la manipulación del cuerpo.
Francis Bacon, que propone la materia cuantificable como único campo de investigación de la ciencia.
Hobbes, Locke, Hume –s. XVIII-, que afirman que  todo el hombre es materia.
August Comte que explica las etapas de la Historia: la primera religiosa, la filosófica, y por último la científica.
Ludwig Feuerbach padre del ateísmo actual –s. XIX-, que entiende la religión como una proyección de estados ideales deseables. 
Charles Darwin, que propone la teoría del cambio de las especies por evolución progresiva de la materia. 
Los trashumanistas contemporáneos -Nick Bostrom, Davis Pearce, entre otros, fundadores de la WTA Asociación Transhumanista Mundial, hoy día  llamada Humanismo Plus (H+) -, que aspiran a que el hombre guíe la evolución de su propia especie, como ya lo hace con especies vegetales o animales.  

Nick Bostrom
Filósofo sueco. Nace en 1972. Trabaja en Oxford.
Resumen de su artículo: Qué es el transhumanismo

En los últimos años surgió entre un grupo de científicos al frente de la investigación en áreas como computación, neurología, nanotecnología y también investigadores en tecnología punta, un nuevo paradigma.
Nick Bostrom
El paradigma anterior partía de la base de que la "condición humana“ es básicamente constante.  
Este viejo paradigma ya no es válido y, por tanto, verdadero, en términos absolutos.  
El "Transhumanismo" ha ganado adeptos al proponer  -basándose en los nuevos avances científicos-, que la condición humana es esencialmente alterable.  
En realidad, el futuro es visto de forma confusa por el transhumanismo, pero sin duda está lleno de posibilidades muy excitantes. 
De hecho, Bostrom emplea el cálculo de probabilidades para adivinar el futuro, puesto que cree firmemente que todo lo posible debe ser probado y puede ser real. El hombre hace lo que se propone.

Las nuevas tecnologías

La puesta en práctica del poshumanismo se apoya en el desarrollo de las llamadas tecnologías emergentes como la nanotecnología, biotecnología, nuevas tecnologías de la información y ciencia cognitiva. También la farmacología, la inteligencia artificial, las neurociencias y el uploading
Esta última tecnología consiste en escanear y transferir un cerebro biológico a un ordenador. 

Para la continuación de la personalidad importará poco si la persona está implementada en un chip de silicio dentro de un ordenador, o en la materia gris de su cerebro. Por eso podrá programar o reparar, mediante el ordenador, su cerebro, preparando su actividad de mañana.
Todo esto, junto a la que llaman, para que suene bien, ‘beneficencia procreativa’ -pura eugenesia-, conformará un nuevo Génesis creado por el hombre. Un nuevo paradigma desde el que orientar el futuro. ¿Qué futuro? El que se pueda ir construyendo. ¿Durante cuánto tiempo? Hasta la muerte, pero será ampliado el tiempo de vida.  

El manifiesto hedonista de Davis Pearce
Filósofo ingles, 1959-2000. 

“Este manifiesto define una estrategia para erradicar el sufrimiento en toda la vida consciente.”  Así comienza su manifiesto titulado El imperativo hedonista. 
Pearce cree que a través de manipulaciones tecnológicas tales como la ingeniería genética, el desarrollo de mejores drogas, y la estimulación  de zonas del cerebro, los seres humanos pueden vivir en una especie de paraíso en el cual todos los estados desagradables de conciencia pueden ser desterrados en una “nueva era darwiniana”. 

En concreto, si se estudian las vías seguidas por la dopamina, el opio y la seratinina en el sistema mesolímbico. Las drogas del placer y su mejor aplicación en el organismo humano. 
Cree que la nueva fe en este atractivo proyecto, transformará y unificará el anhelo de las sociedades que sin duda trabajaran en este proyecto.

Pero, en definitiva, Pearce cree que el gran cambio hacia una sociedad hedonista vendrá de la mano de la intervención genética: “La terapia génica se dirigirá a las células somáticas y, con aún mayor premeditación, a la línea germinal” (bebés a la carta).

Tres vías para vencer los desafíos técnicos que se presentan, según Pearce

Primera.-  El cableado cerebral. En las drogas, a la “subida” sigue el “bajón” o recompensas disminuidas. Algo similar ocurre con las recompensas “naturales” de comidas, bebidas, sexo. Pero con el cableado cerebral esto no sucede. Aunque será difícil extenderlo a todos.

Segunda.- Diseñar mejor las drogas. Las drogas del placer del futuro serán mucho más ricas en sus efectos. Nos estamos perdiendo estados de conciencia increíblemente hermosos  debido a las anticuadas ideologías bioconservadoras. 

Tercera.- La ingeniería genética, con la que estamos a punto de alcanzar una verdadera revolución reproductiva  -la era de los “bebés de diseño”-, donde los padres elegirán la constitución genética de sus hijos.  

Todo esto es un paso más hacia una situación post-darwiniana, a través de la ingeniería celestial (como Pearce la ha llamado). 

Necesitamos un nuevo concepto de 'salud mental'

Necesitamos –continúa Pearce-, un nuevo concepto enriquecido de salud mental. 
Actualmente, si una compañía farmacéutica diera con una droga ideal del placer – una droga mágica, con enorme potencial de comercialización, diseñada para enriquecer las vidas de las personas que la tomasen- no conseguiría una licencia para comercializar su producto. 
Como tampoco una droga que aumentase nuestra inteligencia. 
Esto se debe a que es necesario indicar alguna enfermedad oficialmente reconocida, o algún trastorno, para autorizar  la droga que alivie o pueda curar. 
Potenciar nuestras capacidades sin que estemos enfermos, no es posible. Es ridículo. 

Qué entienden por Ética

James Hughes, Sociólogo norteamericano. Trabaja en la Universidad de Massachusettes, Boston. Nacido en 1961.
En 2004 Nick Bostrom y James Hughes fundaron el Instituto de Ética y Tenologías Emergentes (IEET). En su web encontramos sus objetivos.
El IEET promueve ideas para aumentar la libertad, la felicidad y la prosperidad humana, con tecnologías seguras y equitativamente distribuidas.
La revolución liberal democrática ha creído siempre que las personas son más felices cuanto más controlen sus vidas. Hoy día, razón, ciencia y  tecnología proporcionan un tipo de control que nos libera de la ignorancia, el trabajo, el dolor y la enfermedad. 
La democracia ofrece el control de las libertades civiles. Hemos de llegar a una nueva Declaración Universal de Derechos Humanos que prometan salud, bienestar y educación para todos.
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Pero hay una coalition bioconservative, de bioeticistas, conservadores religiosos, ambientalistas, que son críticos con la biotecnología. Por eso los technoprogressives han de vigilar el proceso y argumentar a su favor

Hacia una nueva cultura

C .P. Snow (1905-1980), en Las dos culturas y la revolución científica, (1959 y revisado en 1963), propone llegar a una nueva cultura que sea síntesis entre ciencia y humanidades. Pero, antes:

PRIMERO. ¿Podemos mejorar la naturaleza humana? -Parece que sí, siempre lo hemos intentado.
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SEGUNDO. ¿Es el bienestar el fin de la vida del hombre?
-Como ha dicho Leonardo Polo, hacer recaer sobre el cuerpo toda la felicidad del hombre, es excesivo. El bienestar, el placer, no llega a tanto. Aún cuando se logre prolongar la vida del hombre -de alguno, difícilmente de muchos-, tres, diez, cincuenta años. 

TERCERO. ¿Qué alcance ha de tener el proceso de mejora?
-Mejor no abusar, Como dice Carlos Izpisúa en la entrevista publicada, la evolución ha tardado miles de años en cambiar.  

CUARTO.  ¿Será posible controlar siempre este proceso en el hombre, en las máquinas?
-Hay ya máquinas que ellas mismas mejoran su funcionamiento, lo reparan, lo defienden... ¿Se defenderán también del hombre?
-Algunos hombre no son capaces de limitar el consumo de alcohol, de drogas, ¿llegarán a controlar en todo momento sus adicciones a la técnica que ellos mismos se puedan aplicar?

QUINTO.  ¿Quién debe tener la responsabilidad: los científicos, cada persona particular, la sociedad?


Tener en cuenta

Primero. En todo esto late una pretensión  ANTROPOTEÍSTA, pensar que el hombre es Dios. El progreso está en probar hacer todo lo que el hombre puede hacer. ¿Adónde llegar? No se sabe, ni importa. Lo importante es el progreso del poder humano.
Dios nunca ha pretendido hacer todo lo que es capaz de hacer. Tiene un proyecto, hacer feliz al hombre por el amor, y lo realiza. Aún a costa del sacrificio de Jesucristo, que nos indica cómo recorrer ese trayecto. En cambio el hombre:

        *Quiere hacerse creador;
        *Providente;
        *Legislador moral y formador de las conciencias.

Segundo. Hemos de subrayar LA UNIDAD DE LA PERSONA. No es una dualidad. Cada potencia, cada órgano, no la divide. Por eso, mejorar o empeorar el pensamiento, repercute en todo el cuerpo, alterar el cuerpo, sus tendencias, sentimientos, afectos, influye en la visión global que se puede tener sobre la vida.

Tercero. EL HOMBRE NUNCA PODRÁ MODIFICAR EL PROYECTO DE DIOS SOBRE LA PERSONA: aunque lo intente. Podrá actuar en la naturaleza, pero no en su Creador. El acto de ser personal es un don directo de Dios, La belleza de la creación nos habla de su bondad. También la capacidad humana de pensar, de actuar con libertad, de hacerse responsable de cuanto existe y de cuanto hace.

El destino del hombre es la plenitud del amar. Tras el pecado, le cuesta comportarse siempre con generosidad, surge el egoísmo, se centra en el bienestar y en el placer. Pero su comportamiento no destruye su llamada al amor. Puede recibir ayuda porque Dios es misericordioso. Aunque cabe la rebelión total.  

Cuarto. LA SALVACIÓN, COMO LA CREACIÓN, ES TAREA DIVINA, NO HUMANA. Nosotros no creamos el ser, simplemente transformamos la materia ya creada. Día a día tejemos la urdimbre de la historia, pero es Dios quien dibuja sobre ella los temas grandiosos, que son los suyos, los salvadores del hombre. El ejemplo de la Virgen María es muy claro: su vida fue muy sencilla, pero Dios dibujó, o tejió, o construyó con su vida una historia maravillosa. Ella lo reconoció en su canto ante Isabel (el Magnificat)


Bibliografía transhumanista elemental

En la red pueden encontrarse multitud de datos. Indicamos donde encontrar a los principales propagodores.

-Declararación transhumanista, 1998, revisada en 2009:   www.transhumanismo.org/declaracion.html
-Transhumanismo:    https://es.wikipedia.org/wiki/Transhumanismo
-Humanismo Plus  (antes WTA , Asociación Mundial Transhumanista):   https://es.wikipedia.org/wiki/Humanity%2B
-Nick Bostrom:   https://es.wikipedia.org/wiki/Nick_Bostrom
-Davis Pearce:   https://es.wikipedia.org/wiki/David_Pearce
-Entrevista a D. Pearce, por U.R. Sirius:    https://www.hedweb.com/hedethic/es.html
-Entrevista a Bostrom y Pearce:    https://www.hedweb.com/transhumanism/index.html
-Página personal de Nick Bostrom:    http://www.nickbostrom.com/
-Página personal de David Pearce:    https://www.hedweb.com/
-James Hughes:  https://es.wikipedia.org/wiki/James_Hughes
J. Hughes es presidente y cofundador, junto con N. Bostrom, del Instituto de Ética y Tecnologías Emergentes:      https://ieet.org/

Bibliografía sobre el transhumanismo

Aumenta cada día, aquí indicamos algunos de los trabajos que lo comentan.

-J. Ballesteros, Biotecnología y posthumanismo, Thomson-Aranzadi, 2007,   500 pgs.
-Adela Cortina y otros:   www.bioeticaweb.com/transhumanismo
- Alejandro Madruga González:   cibernetica.wordpress.com
-X. Reyes Matheus, Felicidad transhumana;  R. Gómez Pérez, Tercera cultura: un caso de miopía:  Aceprensa 21.enero.2009; 4/09
-Extracto de la conferencia de N. Jouve de Barreda:   Transhumanismo: la utopía de reinventar la especie humana.  Aceprensa 26.VII.2013
-Transhumanismo: una utopía peligrosa.  Reseña de dos artículos publicados en Cuadernos de Bioética, n. 85, vol. XXV, (2014) 3ª.  En Aceprensa, 1.IV.2015.
-R. Cascales:   iWatch: el cabayo de Troya tecnológico.  En Aceprensa, 23.III.2015.
-R. Gómez Pérez, ¿Vamos hacia lo poshumano?.  Reseña de dos libros, Aceprensa, 31.III.2016.
-J.R. Amor Pan,  El poshumano que viene,  en Alfa y Omega, 18.v.2017,  p. 22.



viernes, 18 de agosto de 2017

La ciencia nos rejuvenece

Las ciencias biomédicas avanzan a gran velocidad. Es una realidad, un hecho. Las informaciones online, las revistas escritas, van lanzando noticias, reportajes, entrevistas...Quería rescatar, con permiso del diario EL MUNDO, una conversación mantenida con Carlos Izpisúa, en la que el investigador español mantiene conocimiento, sentido del humor y buen criterio. 

Próximamente dejaré en el blog una información sobre el transhumanismo. Es una mezcla de avances científicos, técnicos e ideología. En la ciencia no faltan las hipótesis, y alguna llega a establecerse como ideología. Una hipótesis se arriesga a dar una explicación sobre lo que se investiga y sobre lo que se espera alcanzar en un futuro, basados en los hallazgos adquiridos. Pero se convierte en ideología cuando intenta dar, a partir de esos datos, una visión global y un juicio sobre lo humano y lo divino.

Nos quedamos por ahora con la entretenida, ilustrativa y simpática entrevista.




ENTREVISTA A JUAN CARLOS IZPISÚA  (n. 1960) en Diario El mundo, 5.VIII.2017, última pg.

Hace unos meses, el equipo que lidera el bioquímico español logró revertir el envejecimiento de unos ratones. Esta investigación, explica, puede ser la puerta para prolongar la juventud y por lo tanto, la vida

Juan Carlos Izpisúa (1960) es la entrevista más importante que un periodista puede hacer. En su laboratorio del Instituto Salk, en California, el bioquímico español está a punto de descifrar el secreto de la vida.

-¿Voy a hacerme vieja?

-Como todos.

-Pero usted ha rejuvenecido a unos ratones en su laboratorio.

-El mayor riesgo de cualquier enfermedad es envejecer. Mas que curar una enfermedad quizás sea mas efectivo entender qué es el envejecimiento y cómo podemos retrasarlo para que la enfermedad tarde más en aparecer. Pero todos nos haremos viejos y moriremos.

-Tenía esperanzas de...

-A la evolución no le importan nuestras esperanzas. Para ella una vez pasada nuestra edad reproductiva somos dispensables. Las únicas células inmortales son el espermatozoide y el óvulo. Ellas transmitirán sus esperanzas, y muchas cosas mas, a sus hijos, pero el resto de nuestras células son mortales.

-¿Una persona de 80 años podrá parecer que tiene 40?

-En ello estamos, tratando de enlentecer el tiempo dentro de una célula, pero creo que la célula no nos hace mucho caso, ella va a su ritmo y el tiempo se nos escapa entre las manos.
-Pues me acabo de gastar un dineral en una crema carísima.

-La industria de los cosméticos mueve billones de euros al año y que yo sepa no ha podido demostrar que son capaces de rejuvenecer una célula.

-Pero hay quien piensa -Aubrey de Grey, entre ellos- que podemos estar cerca. Piense cómo evoluciona la tecnología y que hace 50 años, todo lo que tiene este teléfono ocupaba una habitación. Quizás estemos empezando a abrir la puerta a la eterna juventud...

-Puede que el experimento en el que hemos conseguido revertir el envejecimiento conceptualmente fuera una de esas puertas, pero me temo que no será tan fácil ni tan pronto como algunas personas proclaman. A la evolución le ha costado miles de millones de años llegar hasta aquí, y créame, la evolución es más lista que la especie humana y sabe lo que hace.

-¿Pero me podré echar un novio jovencito a los 80 y no parecer...?

-Seguro. Pero más que la apariencia lo importante sería que sus células funcionaran como cuando eran jóvenes.

-Las conclusiones de la última investigación que ha publicado también parecen revolucionarias.

-Tratamos de corregir mutaciones que causan enfermedades, pero en lugar de hacerlo en el estadio embrionario unicelular, sería mucho más práctico y relevante realizarlo cuando la enfermedad ya está presente, durante el embarazo o después de nacer. Estamos en un momento de la historia humana delicado. La sociedad en su conjunto, y nunca el científico, debe decidir si este conocimiento se debe trasladar a la clínica, ya que ello afectará a nuestra descendencia, y hay que pensar mucho y con sensatez.

-Pero acabar con una enfermedad solo tiene ventajas.

-En principio así parece. Pero recuerde que ese cambio, si lo hacemos en las células inmortales, será permanente, y ello es alterar la evolución. Y como un investigador excepcional dijo, nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución. Estoy totalmente en contra de cualquier aplicación clínica de tecnologías de edición génica distinta de aquellas destinadas al tratamiento o prevención de la enfermedad humana.

-O sea que para hacernos más altos y guapos, no.

-Obviamente. Por ello es muy importante que la sociedad sea consciente y que establezca las regulaciones pertinentes. Un buen ejemplo ha sido el estudio de la energía atómica, que ha revolucionado y mejorado nuestra vida, pero que utilizada sin regulación podría acabar con la vida en nuestro planeta.

-¿Cómo es su vida?

-Paso el día en el laboratorio. Puede parecer aburrido, pero para mí es muy intenso e interesante.

-Algo hará para divertirse.

-Mi diversión es estar junto a mis compañeros en el laboratorio que son excepcionales porque lo que quieren es cambiar y mejorar el mundo.

-Su mujer estará harta.

-Es que ella también está en el laboratorio.

-Pero ¿qué ha visto usted en el microscopio que le ha impresionado tanto?

-Cómo a partir del embrión unicelular se generan miles de millones de células y cómo se convierten con una precisión exquisita en un ser humano.

-¿Y hay algo de divino en eso?

-Sí, así lo pienso. Es difícil explicar todo desde el punto de vista de la ciencia. Al menos, yo no puedo hacerlo.

-Pero usted intenta llegar a ese momento digamos divino.

-Sabemos muy poco. Saber más nos ayudaría a hacer que una célula que ha dejado de funcionar vuelva a hacerlo de nuevo y quizás ello pueda ayudar a tratar mejor la enfermedad.

-¿No le da miedo que sus descubrimientos sean solo accesibles a la gente con dinero?

-Sí, pero seamos optimistas. La investigación podría favorecer una sociedad más igualitaria. Por ejemplo, la viruela era una enfermedad prevalente entre las clases sociales más desfavorecidas y casi ausente entre las clases más pudientes. El descubrimiento de la vacuna ha eliminado la inequidad social de una enfermedad que mató a millones de personas y ha cambiado el curso de la historia.

-Me ofrezco voluntaria para cuando quiera experimentar revertir el envejecimiento en humanos.

-En cuanto lo sepamos hacer yo me apunto también, pero antes se lo preguntamos a la evolución a ver qué piensa.

viernes, 16 de junio de 2017

Preparar una familia estupenda

   Entre nosotros, en una reunión de sacerdotes, había un juez eclesiástico. Buena parte de su oficio de juez la dedica a causas matrimoniales. Alguno le preguntó: A pesar de la preparación que se procura que reciban los novios, y de los cursillos prematrimoniales, ¿hay casos de nulidad matrimonial porque alguno de los cónyuges no ha entendido en qué consiste contraer matrimonio por la Iglesia?

   Con expectación y sorpresa oímos: -Sí, hay gente que no se entera. Y a veces esa ignorancia lleva a conflictos que obligan a investigar su grado  de conciencia en aquellos momentos. No se habían enterado. Se quieren, están dispuestos a tener algún niño, y ya está.

   El Papa Francisco advierte de la gravedad de la negligencia de los que preparan al matrimonio.  Y puede haberla, el asunto es serio, se trata de procurar por todos los medios la validez de un sacramento. Pero, incluso con preparadores responsables, hay quienes oyen lo que quieren, y se disponen interiormente a vivir lo que ellos creen que es suficiente para el caso.
 
   Eso nos lleva a preguntarnos, ¿Qué hay que entender, aceptar, proclamar, al presentarse ante el altar para casarse?

El matrimonio entendido al completo

   Está claro que se atraen, que se quieren, que quieren vivir juntos, que han alquilado un piso, que les gustaría tener algún hijo. ¿Eso es todo?

   Ya hemos visto que no. Con la razón podemos ir sumando facetas positivas, válidas, que deben ser parte integrante del consentimiento. Pero, a veces la razón no llega, le cuesta completar una verdadera noción de matrimonio, y de ahí que Dios nos haya querido dejar la Revelación.

   Concretamente, el primer capítulo del Génesis. Que familiar nos resulta, y cuántas veces lo habremos oído: los creó hombre y mujer, les dijo que deberían dejar a sus padres y unirse en una sola carne; que procreasen, que llenaran la tierra; y que se hicieran cargo de todo: territorio, aves, peces, ganado y, en definitiva, de todo cuanto existe. Hoy día podemos entender que todos los aspectos de la creación a los que el hombre puede llegar, sin también responsabilidad del hombre. Hay que cuidarlo, protegerlo, sacarlo adelante, procurar que siga el desarrollo propio de su vida. Y ahí entran planetas, astros y agujeros negros, todo.

   Por tanto, que se hagan responsables de su facultad procreativa y la ejerzan con generosidad, como Dios se muestra generoso con las cosas. También deben velar por la convivencia matrimonial, familiar y social con sus vecinos. Que se organicen, vivan en paz,  y sepan encauzar todos los problemas que puedan irse encontrando, como pobreza, enfermedad, falta de trabajo, etc.

   Verdaderamente es grandioso este panorama. No tiene fin. Llama al trabajo, a la colaboración, a la inventiva, a la experimentación, a la comprensión, a la flexibilidad. A la ausencia de un egoísmo, o de una ambición, o de una pereza injusta, porque todos nos beneficiamos de la aportación de todos según nuestro capacidad.

   Esto es, aproximadamente, una visión global del matrimonio.

Problemas y grandeza de la familia

   La injerencia de los padres, las expectativas que se forjaron sobre sus hijos, la ayuda que esperan de ellos…  Lo cierto es que hará bien la nueva pareja de recién casados en poner tierra por medio. Y desde la distancia, ver cómo va a ser su colaboración libre y a ser posible generosa. Pero desde la independencia de la pareja.

   Los problemas de la convivencia matrimonial, muchos, quizás. Pero salvables porque lo que une no es el carácter, o el capricho, sino la tarea que se han propuesto, la de crear una familia.

   ¿Hijos? Dios ha sido generoso con nosotros. Démosle descendientes, nuevas criaturas humanas que le den gloria.

   ¿Convivencia familiar, organización del hogar, educación de los hijos? Son personas humanas, al principio muy pequeñas, a las que se ha invitado a venir con papá y mamá. Por tanto, tienen que colaborar en la medida en que puedan irlo haciendo: orden, limpieza, ayuda a los mayores, aprendizaje.

   ¿Cumplimiento de los deberes, preparación para un trabajo superior el día de mañana? Conviene que haya un tiempo para que la familia reunida trabaje en el estudio, en sus tareas propias, profesionales, de hogar, etc.

   ¿Dar cuenta de lo que cada uno ha hecho en beneficio propio y de los demás? Sí, no se trata de vanidad sino de sencillez. Y es justo recibir la aprobación, incluso el homenaje por la buena realización del trabajo. Las censura, mejor aparte, en particular, para que se entienda bien y se ayude a corregir.

   ¿Comentar el entorno en el que cada uno se desenvuelve, los sucesos sociales, políticos, los apuros económicos, el ahorro y la buena administración de lo que se tiene? Por supuesto. Todos deben tener su momento diario, semanal, para intervenir. La familia estará más unida si se conocen entre sí, si se entienden -¡y se admiran!-, los recursos que cada uno ha empleado para salir victorioso de sus tareas. O los fracasos y las faenas que ha tenido que sufrir por parte de compañeros o de superiores. Es el momento de hacerse una idea de las reacciones de los demás, y aprender del ejemplo o de la censura que han de recibir por parte de los mayores.

    ¿Y los amigos y amigas? ¿Y los abuelos? En la medida que sea asimilable por la familia y por las dimensiones del hogar, habrá que invitarlos. ¿Han de estar mucho tiempo en la casa, o los hijos han de pasar mucho tiempo en casas ajenas? No es necesario. Pero el buen juicio de los padres, siempre atentos, determinarán lo que conviene para provecho de unos y de otros.

Conclusión

Si esto se entiende, se está preparado para casarse. El matrimonio cristiano es continuación del matrimonio natural y el matrimonio celebrado
no solo será válido, sino muy conveniente, y muy laudatorio.